Dicen que la policía les sugirió que el 18 de octubre desmonten el campamento en Montero Ríos «para no dar mala imagen»
30 sep 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Los acampados de la Asamblea de Movimentos Sociais de Vigo continúa montando tiendas en los jardines de Montero Ríos, frente a la sede de la Xunta, en vistas a mantener una acampada indefinida. Empezaron una decena de afectados el sábado por la noche y confían en que más colectivos sociales se les sumen hoy. Quieren dar visibilidad a los problemas que pasan las familias más pobres de Vigo. Reclaman que los reciba algún alto cargo de la Xunta y, para ello, entregarán en los próximos días una solicitud en el registro. Las peticiones fueron consensuadas ayer en una asamblea que celebró una veintena de asistentes en los jardines por la tarde.
La batalla la lideran los beneficiarios de la Risga, descontentos porque la Xunta tarda 8 meses en conceder estas ayudas de emergencia social y además recorta pagas por debajo de los 400 euros, lo justo para pagar un alquiler y comer. «Pedimos que se agilicen los trámites para conceder ayudas», dice Miguel Ángel Cabaco Mirás. Este padre con 3 hijos es un beneficiario del Risga que está en lista de espera para una operación y, además, según denuncia, la Xunta le reducirá en octubre su paga desde los 500 a los 300 euros. «Me bajan 200 euros, pago 300 de alquiler y lo que me queda es para comer.
Otras familias viven en una situación precaria durante meses mientras esperan a que les sea concedida la ayuda.
Tras celebrar una asamblea, están decididos a seguir acampados. «De aquí, no nos va a mover ni el gato, queremos estar bastante tiempo»,
Las fuerzas de seguridad siguen con atención cómo crece el campamento, que el sábado por la noche solo contaba con cuatro tiendas. Después de terminar la manifestación de la Asamblea de Movimentos Sociais, decidieron quedarse allí, a escasos metros de la sede de la Xunta en Vigo.
Durante los tres días de acampada, las fuerzas de seguridad han tomado posiciones ante el campamento. «Nos dicen que antes del 18 de octubre tendremos que irnos porque van a venir unos barcos [el «Oasis of the Seas»] y damos mala imagen para el puerto y la ciudad», asegura Mirás. «Estamos bien», dice tras tres días de acampada y a pesar de que está pendiente de una operación quirúrgica. Y añade que «en breve les trasladaremos nuestras peticiones a la Xunta».
En la noche del sábado, los acampados, entre los que se encontraban miembros del sindicato CGT, barajaron incluso mantener una huelga de hambre para presionar a las autoridades. Es algo que sigue en el aire porque, dado el estado de salud de algunos afectados, sería una medida extrema, que ven como producto de la desesperación.
Y lamentan que el Concello solo tenga 17 asistentes sociales para 33.000 parados.