Suspenden la medida hasta que les aclaren las dudas sobre su legalidad
17 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Los colegios públicos cuyos directores fueron sancionados por la Xunta el pasado curso por supuestos cobros indebidos en la gestión de los comedores escolares han suspendido las aportaciones voluntarias de las familias destinadas a ese servicio.
Ante las dudas surgidas en los centros sobre la posible legalidad de la medida ejecutada en años anteriores, han decidido esperar a tenerlo más claro. Una vez que cada uno de los colegios aborde el tema en asamblea, el siguiente paso será la celebración de una reunión de todos los afectados. En total, son siete los centros con comedor dependiente de la Xunta. Se trata del Lope de Vega, Ría de Vigo, A Carrasqueira, Sárdoma-Moledo, A Paz, Chans de Bembrive y Igrexa-Valadares.
Los nuevos directores de los colegios, nombrados a raíz de la sanción impuesta a los anteriores, no se arriesgan a mantener las aportaciones voluntarias de los padres de alumnos, para evitar seguir el camino de sus predecesores. Eso, pese a que en algunos casos son los propios padres los que quieren hacer las aportaciones para contribuir a la mejora del servicio, tal como explican desde el ANPA de A Carrasqueira.
Las asociaciones de padres alegan que las ayudas oficiales resultan insuficientes, de ahí que en la mayoría de los colegios afectados hayan tenido que prescindir de los cuidadores de la empresa concesionaria durante el horario de comedor. En su lugar son los propios docentes y padres los que cuidan a los alumnos, como sucede en el Igrexa-Valadares. En algunos casos, como en el Ría de Vigo, ya se hacía el pasado curso para ahorrar costes, mientras que en otros optan por el sistema mixto de padres y cuidadores.
Desde la Consellería de Educación apuntan que lo que no se puede es solicitar aportaciones a los padres con el objetivo de mejorar el servicio para que luego sirvan de sobresueldos a algunas personas.
Los supuestos cobros indebidos fueron el origen de las sanciones que Educación impuso el pasado curso a los directores de los siete centros de enseñanza vigueses, aunque en el caso de Igrexa-Valadares no llegó a materializarse al haberse jubilado el responsable. Peor parada resultó la directora del Lope de Vega, con una sanción de seis meses sin empleo y sueldo. El resto se limitó a uno o dos.
Salvo excepciones, la mayoría de las ANPA apoyaron a los directores de los centros en la gestión de los comedores.