Atrapados entre fábricas

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera REDONDELA / LA VOZ

VIGO

Vecinos de A Portela delante de la fuente que no funciona porque el agua está contaminada.
Vecinos de A Portela delante de la fuente que no funciona porque el agua está contaminada. l.c.ll.< / span>

Cincuenta vecinos de un barrio de Redondela viven rodeados de industrias, trenes y muchas instalaciones eléctricas

18 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Es una aldea atrapada entre industrias. El barrio de la estación de Redondela sufre cada vez más la presión del progreso. Junto a las sencillas casas de la zona se han levantando en los últimos años numerosas industrias que van ampliando su radio de acción. Grandes camiones transitan por sencillos caminos y las filtraciones de aguas residuales contaminaron hace ya tiempo la fuente pública, que está clausurada. Junto a ella yacen columpios con apenas uso. La mayoría de la gente de la zona llegó allí hace cuarenta años y ahora quedan pocos niños.

Los habitantes del barrio sufren la influencia de numerosos campos magnéticos por las instalaciones eléctricas cada vez mayores que jalonan el lugar. Los tendidos de media y baja tensión cruzan por las antiguas pistas hoy asfaltadas y muy castigadas por el paso de vehículos pesados.

Fernando Bouzón, un veterano residente, recuerda como hace un año la presión vecinal logró paralizar lo que ellos consideran una nueva agresión contra su salud, la instalación de un transformador que daría energía a una empresa de panificación. Junto al barrio se asientan una docena de empresas y la estación de trenes. Las compañías de la zona consideran que el fluido que les llega no es suficiente y piden a Unión Fenosa que se puedan alzar nuevos transformadores. Pero, por ahora, el proyecto está parado.

Germana Prellezo, viuda desde hace ocho años, señala que en el barrio hay cuatro vecinos que fallecieron por cáncer y otros tres sufren la enfermedad y lo atribuye a los campos magnéticos «Tenemos, además muchos problemas de estrés», asegura Nemesio Lago, que se queja también de que, a pesar de la cantidad de industrias que les rodean sigue parado «aunque echó el currículo en varias empresas».

Alcantarillado

La concentración de naves junto a las casas provoca un problemas añadido, el de tráfico, no solo causado por los tráileres sino por los numerosos turismos de trabajadores que transitan a veces a velocidades elevadas. Otra consecuencia es que durante la noche hay mucho ruido procedente de la actividad industrial ya que hay una compañía que suministra componentes a PSA y trabajan sin descanso con carretillas y compresores.

Ante tanta industria, el alcantarillado no da abasto. Los residentes señalan que «cuando llueve mucho las aguas fecales salen a la carretera por los sumideros».