Adoptado Santa Claus y asumido Halloween, sólo nos falta trinchar el pavo el Día de Acción de Gracias. Esto, y que la marmota Phil nos prediga una obviedad: que el 2 de febrero estamos más o menos en la mitad del invierno.
Desde que Bill Murray popularizó al bicho en Atrapado en el tiempo (en el original El día de la marmota), Phil se asoma cada año a los telediarios desde su guarida en Punxsutawney (Pennsylvania). Esta semana tuvo de nuevo su momento de gloria, entre noticias de fútbol y los vídeos con chorradas que se ven por Internet, que es el contenido básico de todo informativo actual que se precie.
En Televisión Española, este año se permitieron despedirnos el espacio meteorológico con un simpático «¡Feliz día de la marmota!». Y no ha habido cadena que no haya tenido un hueco para esta «tradición ancestral» (ancient tradition, dice un tipo con chaqué y chistera en un canal).
El Día de la Marmota se celebra en Estados Unidos desde hace poco más de un siglo. En Punxsutawney comenzó en el año 1887. Así que no sé cómo calificaría esta gente el Entroido de Laza, a Noite de San Xoán o la Danza das Penlas de Redondela. Casi serían fiestas prehistóricas, según la datación de antigüedad de Pennsylvania.
En cualquier caso, el mismo día se celebraba en Castrelos la tradicional romería de As Candelas. Es todo un orgullo que la mayor ciudad de Galicia conserve sus fiestas populares. Allí, sin cobertura de telediario alguno, hicieron su parte meteorológico habitual: «Cando a Candeloria chora, medio inverno vai fóra; chore ou deixe de chorar, medio inverno está por pasar». Y esa es la única verdad posible.
Con permiso de la marmota Phil, aquí las fiestas son para ir de fiesta. Y las predicciones del tiempo... ¡Que las haga Meteogalicia!
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