Calle y no pregunte

VIGO

Así lo tienen difícil los competidores. Caballero se ha sacado de la manga un arma secreta que adivina invencible pensando en el mes de mayo del 2015. Ahí es nada: dar beneficios a los vigueses para que estén más contentos que nadie de vivir en una ciudad fermosa regida por un regidor sin par.

En este caso no se trata de un misil, ni de un gas secreto ni de trapalladas violentas de ese estilo. Mucho más sencillo, se trata de un descubrimiento dirigido a potenciar el voto útil, el voto vigués-vigués, aquel que premia a quien (cree que) le defiende.

Y para ello el invento consiste en ofrecer el billete de Vitrasa en mejores condiciones a los vigueses que «a los de fuera», aunque «los de fuera» hayan nacido en O Berbés o en Sárdoma y hayan tenido que expatriarse hasta O Porriño o Ponteareas por aquello de que el sueldo les daba para un piso allí, pero no aquí.

Y a partir de ahora, bueno, cuando sea capaz de descubrir la fórmula de hacerlo, que no parece sencilla, el billete del transporte público le saldrá a los vigueses un 35 % por ciento más barato que a aquellos que no puedan acreditar residencia en la ciudad. Sin duda, un porcentaje de beneficio llamativo, lo suficiente para que un ciudadano-votante llegado el momento de elegir al próximo alcalde no tenga duda de qué papeleta elegir.

Y en esas estamos estos días, amén de convencer a los ciudadanos de que el transporte metropolitano que quiere la Xunta es perjudicial para Vigo aunque en A Coruña, Santiago, Lugo y Ferrol lo hayan implantando en las mismas condiciones pensando sus alcaldes que era beneficioso para sus ciudades.

-Alcalde, ¿pero yo, vigués, pagaba 0,86 por el billete y ahora sigo pagando 0, 86? ¿En qué me beneficia a mí que los de fuera paguen 1,32?

-Ande, calle, y no pregunte tanto.

juanmanuel.fuentes@lavoz.es