Anda media ciudad encantada porque Abel Caballero acaba de decidir que venderá pisos. El Concello tiene 40 viviendas vacías en República Argentina, una zona de lujo. El Ayuntamiento quiere sacar al menos cuatro millones para comprar los terrenos donde la Xunta edificará la Ciudad de la Justicia. El Ayuntamiento debía haber puesto los terrenos hace cinco años para que Vigo tenga unos juzgados nuevos y no lo hizo. Pero más vale tarde.
El caso es que media ciudad aplaude con las orejas por tres motivos: los juzgados están a tope y cada mañana pasa medio Vigo por ellos, el Concello por fin ha encontrado qué hacer con sus pisos vacíos y, sobretodo, a los aplaudidores de cámara la política social se la trae al pairo; como sus beneficiarios ni votan ni protestan... En la ciudad de los 35.000 desempleados, de los 15.000 jichos que no cobran ni el paro, de los 400 desahucios al año; en la ciudad donde el Banco de Alimentos promueve la mayor recogida de comida de su historia porque hay familias que, literalmente, pasan hambre; en esa ciudad, el Concello tiene pisos y se pone a venderlos. ¿Se le ha pasado por la cabeza destinarlos a familias desahuciadas o sin ingresos? No. ¿Se le ha ocurrido venderlos para comprar diez veces más pisos en otras zonas? No. ¿Se le ha ocurrido pensar en los pobres? Jajajaja. ¡Qué cosas!
No es criticar por criticar. Ahí van un par de propuestas. El Concello gastó este año 17 millones en adelantar la devolución de créditos bancarios que todavía no vencían; podría haber pagado cuatro veces los terrenos. En humanizaciones gasta más de doce millones, con los que compraría tres veces los terrenos. Dinero perdido en gastos innecesarios.
Pero, claro. Es lo que hay. La crisis es cuestión de actitudes. Hay quien busca soluciones para los más débiles y hay quien se mete a promotor.
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