Haciendo amigos

VIGO

12 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Citroën de Vigo triunfa con el C-Elysee, un coche pensado para países emergentes. Porque en los países decadentes, ya no estamos ni para comprar un motocarro. El flamante modelo fue diseñado para economías menos desarrolladas. Pero, como la industria tiene sus tiempos, a día de hoy, cuando la berlina está en la calle, tiene aquí la consideración de cochazo. Cuando era solo un proyecto, Citroën citaba como futuros mercados Rusia, Turquía o China. Hoy por hoy, ya les gustaría a los españoles poder permitirse un pedazo de carro como el que sale del polígono de Balaídos.

Y es que la crisis interminable está cambiando el mundo. Y nuestras vidas. Al punto de que volvemos a fenómenos dignos de países en vías de desarrollo. O de subdesarrollo, más bien, a la vista de que esto, lejos de mejorar, sigue cuesta abajo.

La bicicleta, por ejemplo, está de moda. Y no solo por deporte y ecología, sino por necesidad. Incluso en grandes ciudades como Barcelona y Madrid no son pocos quienes la utilizan como única forma viable de moverse. Hay familias que no tienen para el abono de transporte. Mucho menos, para un turismo. Así emerge, también, la fórmula de compartir coche.

La próxima semana yo mismo viajaré a Madrid por este método. Los billetes de avión desde Peinador están por las nubes. Y los buscadores, con todo descaro, me ofrecen viajar desde Lavacolla, aunque yo escriba Vigo como origen, claramente. Los vuelos son más baratos, pero un vigués debe sumarle 21 euros más de tren y 6, de autobús. Así que voy a compartir coche. Amovens, Blablacar o Carpooling son algunas webs que lo organizan. Por unos 25 euros, te vas a Madrid en el automóvil de alguien cualquier día. Estamos en economía de guerra, así que sin complejos. Por lo menos la crisis que sirva para hacer amistades...

Por 25 euros te vas a Madrid en el automóvil de alguien

eduardorolland@hotmail.com