La recogida de algas en la ribera, un óleo de 1892, es una joya del naturalismo entre los tesoros de la baronesa Tita Cervera
07 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.la bujía del domingo Por Eduardo Rolland
E s difícil pensar en O Berbés como un óleo de paisajismo naturalista. Su aspecto actual es más tétrico que una pintura negra de Goya. Y lo que más inspira es a proferir El grito, de Munch. Pero hubo una época en que el viejo barrio marinero de Vigo componía una estampa hermosa. Como la que se encontró el pintor asturiano Juan Martínez Abades en 1892, cuando compuso el lienzo Recogida de algas en la ribera del Berbés, considerado una joya del naturalismo, que hoy pertenece a la colección Thyssen.
El cuadro no es, ni mucho menos, una obra menor. Martínez Abades fue un pintor importante. Y la obra ha participado ya en varias muestras internacionales sobre paisajismo. No es La esclusa, de Constable, que Tita Cervera puso en venta el año pasado, para hacer caja, por 28 millones de euros. Pero la estampa de O Berbés, con sus soportales, sus gamelas, sus mariñeiros y algareiras, es una pintura de mérito, además de la estampa de un tiempo perdido para siempre.
Redes a secar
Nos describe el cuadro el crítico Javier Barón, que destaca «las características casas de pescadores, construidas sobre lonjas o porches con arcos de medio punto, y cuyos pisos altos se abren en corredores que se asoman en voladizo sobre fuertes canes de piedra. De las balaustradas de madera solían prender redes o, como aquí, ropas, que allí se tendían para secarse el aire libre».
El experto se recrea en la imagen: «En segundo término se ven otras mujeres, tres de ellas junto a unas cestas con pescado, dos sentadas en un banco y otras en grupo, junto con algún marinero. Parecen ocuparse en tareas de regatonería, medio de vida habitual en aquel barrio, que consistía en la compra y salazón de toda clase de pescados que luego se vendían».
El cuadro, de mediano formato (40x76 cm.), incluye también al fondo la llegada de una trainera, con los marineros alzando sus remos antes de desembarcar. Y la estampa en su conjunto nos recuerda la imagen actual de O Berbés, con algunas casas aún reconocibles, 121 años después de ser pintado.
Martínez Abades, gijonés, contaba treinta años cuando pintó este óleo. Tras una estancia en Italia, pasó en Vigo los meses de agosto, septiembre y octubre de 1892. Junto a su discípulo Luis Suárez Llanos estuvo entretenido pintando unos cuadros para El Gimnasio, sociedad recreativa en boga en la época, para la que compuso seis óleos de gran formato.
Un detalle sin importancia artística, pero fundamental para la historia de Vigo, es que el cuadro es una de las últimas estampas de O Berbés cuando aún la playa llegaba hasta los soportales. Sólo cinco años más tarde, en 1892, fue construido el muelle de piedra que alejó el mar, pero hizo la zona más salubre.
Abono natural
Los malos olores, una auténtica pestilencia, no pueden apreciarse en el óleo de Martínez Abades, pero antes viajeros como George Borrow ya habían anotado que la cosa tenía narices...
La obra representa la recogida de algas muertas de la arena de la playa de O Berbés. Se utilizaban como abono para los campos, al igual que los restos del pescado, una vez limpio para la salazón y la conserva. La figura del merdeiro, hoy recuperada para el Entroido, representa a los agricultores vigueses que bajaban a la Ribeira do Berbés para hacer la misma función. En el cuadro, la actividad la realizan las mujeres.
Para su oficio, emplean clamoeiros y anciños, que sirven para filtrar el agua y recoger las algas. En zonas como Oia aún se recogen para abonar los campos. Aunque hoy en día este producto ha dado un salto cualitativo, con varias empresas dedicadas a procesar y convertir las algas en proteína natural o en auténticas delicatessen.
Martínez Abades cobró popularidad poco después de pintar este cuadro. Lo hizo como ilustrador de la revista Blanco y Negro, donde volvió a retratar a las algareiras gallegas, como en un grabado de 1900 con el pie: «Es frecuente ver en las costas gallegas mujeres dedicadas a la recolección de algas». Antes de Martínez Abades retrataron O Berbés otros pintores. Entre ellos Francisco Padilla (1871) o Capuz (1873), que publicó unos dibujos en la revista La Ilustración Española y Americana.
El vigués Serafín Avendaño pintaría luego varias ilustraciones sobre O Berbés, que serían publicadas en la popular revista Blanco y Negro.
Son estampas de cuando O Berbés era hermoso y tenía identidad propia. De antes de que, un relleno tras otro, terminase varado en tierra. Y cercado por un túnel y un simulacro de autopista. Y rematado por un despropósito urbanístico de dimensiones cósmicas.
Para recordarlo nos quedan los viejos cuadros. Como esta Recogida de algas en la Ribera del Berbés que es una pequeña joya entre los tesoros de la Colección Thyssen.