Los comerciantes de Vigo Vello colaborarán para formar vendedoras
04 abr 2013 . Actualizado a las 14:42 h.Las ostreras no solo no deben desaparecer, sino que el negocio se debe prolongar por Teófilo Llorente, al tratarse de la continuación de la calle de las ostras. La propuesta parte de la presidenta de la Asociación de Hosteleros y Comerciantes del barrio antiguo, Vigo Vello, Itos Domínguez, quien se muestra partidaria de acabar con la concentración de puestos en tan pocos metros y de ampliar los límites. Está convencida de que los hosteleros de Teófilo Llorente estarían dispuestos a colaborar con la venta de ostras y cree que si no lo hacen en la actualidad es por la exclusividad que hasta ahora tiene la calle destinada a este molusco. Cree que bien planteado y con la suficiente promoción de las ostras y la zona podría recuperarse el auge de otra época. «Hay gente en el paro que estaría dispuesta a vivir de esto si se lo facilitan y se le enseña el oficio», comenta Itos Domínguez.
Para ello la asociación que preside está dispuesta a organizar cursos de formación en el momento en que disponga de un local propio en la calle Oliva. Lo que tiene muy claro es que las ostreras no pueden desaparecer porque suponen un reclamo para la ciudad, y que deberían completarse con la venta callejera de otros productos gastronómicos típicos como el pulpo.
Desde la Asociación de Vecinos del Casco Vello destacan la referencia que suponen oficios tradicionales como el de las ostreras y lamentan que a estas alturas solo queden dos puestos. Su presidente, Cándido Pérez Betanzos, apoya su continuidad y recuerda lo que ha pasado en la calle Cesteiros, donde solo queda un artesano.
En su opinión, lo que sucede con las ostreras es en parte un problema económico al perderse la tradición de acudir a comer este molusco. Sugiere que Concello y Xunta estudien la situación para poner remedio al paulatino declive que se advierte en los últimos años.
Buena muestra de la falta de interés por las ostreras es que en el 2009 la Tenencia de Alcaldía del Concello de Vigo se comprometía a instalar una placa en la calle de las ostras (rúa Pescadería) a petición del vecino de la zona José Manuel Tobío. La respuesta a la solicitud decía que «será unha vez rematadas as obras o momento no que se podería instalar esa placa de recoñecemento ao seu labor». La misiva concluía: «Faremos todo o posible para que así sexa, xa que entendemos que as ostreiras son un referente na nosa cidade e un exemplo de dedicación, entrega, sacrificio e bo facer nunha profesión que mantén viva a esencia da tradición».
Pese a ello, a día de hoy la placa en memoria y reconocimiento a las ostreras sigue sin ser una realidad. Muchos de los vecinos del entorno son incluso partidarios de añadir al nombre actual de la calle (Pescadería) el de rúa das Ostreiras.