El crédito de Paco Herrera parece estar intacto, al menos de momento. El vicepresidente Ricardo Barros, el único que dio la cara en la jornada de ayer, volvió a reiterar que «como hemos dicho siempre, la confianza en Herrera es ilimitada».
El segundo de Carlos Mouriño en el consejo de administración celeste respaldó por completo tanto al cuerpo técnico como a los jugadores: «Lógicamente hay preocupación, pero es la primera vez que estamos en descenso pero estamos convencidos de que tenemos que salir de ahí y confiamos en el equipo, en el entrenador y estoy seguro de que el sábado vamos a salir ya del descenso».
Negó también el dirigente que existiesen divergencias entre la cúpula del equipo y el entrenador en materia de fichajes: «El club ha fichado los jugadores siempre de la mano del entrenador y creo que hemos traído a los jugadores que necesitaba este club, siempre con su respaldo».
Considera Barros que el gran problema del equipo está en las contiendas a domicilio, en donde los celestes no han dado la talla: «Es la deuda pendiente de este equipo fuera de casa, vemos que en casa el equipo es sólido y fuerte, pero creo que estoy tiene que romperse de una vez por todas porque el equipo tiene calidad. Es cierto que la imagen que hemos dado en Pamplona ha sido mala, pero en Málaga hicimos lo contrario. Lo que necesita el equipo es tener dos o tres salidas en donde el equipo sea lo que tiene que ser».
Para paliarlo considera que Orellana puede convertirse en un jugador fundamental: «Esperemos que con él pueda ser el resurgir de este equipo, es un fichaje deseado, creo que viene muy feliz y espero que a partir del sábado con el y todos los compañeros empecemos a sacar este equipo adelante», reiterando que «estoy convencido de que este equipo no va a tener problemas».
Recordó que la situación puede cambiar en cualquier momento y puso como ejemplo al Espanyol.