«No está en mis manos que la UNED abra cuanto antes; ojalá»

María Jesús Fuente Decimavilla
maría Jesús fuente VIGO / LA VOZ

VIGO

MARTINA MISER

La institución echa en falta que el Concello dialogue

02 dic 2012 . Actualizado a las 07:02 h.

Beatriz Rodríguez directora del centro asociado de la uned de pontevedra

«Recibo información del Concello a través de los medios de comunicación»

La apertura de un aula de la UNED en Vigo, dependiente del centro asociado de Pontevedra, es esperada por decenas de ciudadanos desde hace dos años, cuando fue anunciada por las autoridades locales. El habitual enfrentamiento entre administraciones ha retrasado la iniciativa y la directora advierte que la pelota está en el tejado del Concello.

-¿Qué diferencia hay entre un centro asociado como el de Pontevedra y el aula que se abrirá en Vigo?

-El de Pontevedra es el más antiguo de España, cumple 40 años en el 2013. Luego se han ido creando extensiones o aulas dependientes de él, siempre que la localidad que lo solicita aporta presupuesto y la UNED da permiso. Las aulas ubican tutorías, bien en directo o por videoconferencia, y evitan el traslado de los alumnos a Pontevedra. Solo se tienen que desplazar para hacer los exámenes.

-¿Es inevitable empezar por los cursos de acceso para mayores de 25 años?

-Sí. Una vez que queda demostrado que las aulas funcionan bien y que el compromiso es serio, ya suelen solicitar los grados en función del presupuesto y de lo implantado en otras zonas próximas. Los ayuntamientos hacen pequeños estudios y encuestas para conocer la demanda. El centro de Pontevedra tiene 6.000 alumnos y se calcula que un tercio de ellos proceden de Vigo y entorno.

-¿Qué grados podría tener Vigo y cuándo?

-Lo habitual es estudiarlos y analizar la demanda de forma conjunta, UNED y Ayuntamiento. El inicio depende de factores como el presupuesto. Lalín, por ejemplo, estuvo cinco años solo con cursos de acceso para mayores de 25 años. Si la inversión es suficiente, se pueden poner los cuatro años de grado de golpe.

-¿Podría darse el caso de que el aula de Vigo se viera desbordada?

-Hay que prever ese tipo de posibilidades, por eso necesitamos tener la ubicación adecuada.

-¿Cuál es el estado actual de la futura sede de la ciudad?

-Hay espacios que son insuficientes para el número de sillas que se requieren en las aulas. Hace dos años ya vimos la posibilidad de ampliación y sigue como estaba. Es necesario solucionar esto para darle el visto bueno, porque no sabemos cuántos alumnos van a venir, hay asignaturas troncales con muchos estudiantes.

-¿Es el único problema?

-También hay reverberación en el salón de actos. La anterior concejala lo constató y pidió un informe técnico. Era imposible dar clase allí por el eco tremendo y la idea es instalar en esa sala el sistema de videoconferencia para recibir tutorías. La acústica es muy importante. Está a medio montar porque hace dos años nos dijeron que ya no iba allí y pararon. Panelaron con madera y mejoró, pero no se solucionó totalmente. Nadie hizo un informe serio y no se adoptaron las medidas adecuadas.

-Entonces, ¿para cuándo la apertura?

-No está en mis manos que abra cuanto antes; ojalá. Por mi parte, cuando quieran, estoy encantada con que se abra. Además, la UNED ha cumplido con sus responsabilidades académicas y tiene todo preparado.

-¿Y el famoso convenio del que tanto habla el alcalde?

-Para firmarlo tiene que estar todo bien. Mi responsabilidad es dar el visto bueno al edificio cuando esté preparado. Habitualmente se hace un trabajo conjunto de la Universidad y el Concello, que en este caso no existe.

-Lo último que dijo el alcalde es que abriría antes de fin de año. ¿Aún es posible?

-Sé tanto como vosotros. Recibo información a través de los medios de comunicación. La concejala me criticó la pasada semana porque envié un escrito al Concello por registro pidiendo una cita. Me habían enviado el convenio y yo necesitaba ver las instalaciones para darle el visto bueno.