El comité no dará un cheque en blanco a Barreras si no se concreta el plan

Soledad Antón García
SOLEDAD ANTÓN VIGO / LA VOZ

VIGO

Los sindicatos se niegan a hablar de los terrenos hasta conocer el nombre de los inversores

20 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

No habrá cheque en blanco. Es lo que ayer le trasladó el comité de personal de Barreras al principal administrador del astillero, José García Costas. Este pretendía que los trabajadores dieran un paso al frente en el apoyo al plan de viabilidad de la factoría, previo a la celebración de la junta de acreedores del próximo día 30. «Se nos pide un acto de fe», resume un representante sindical, que añade que hasta después de esa fecha «no hay nada que valorar. Con posterioridad, iremos viendo cómo discurre todo». Y así se lo transmitieron a García Costas, que es también uno de los principales accionistas.

A mayor abundamiento, explica el mismo sindicalista, la empresa reconoció que no podía ofrecer garantías de que no podía ofrecerles confirmación expresa de que el plan saldrá adelante según está diseñado. Lo que en realidad quería García Costas era saber hasta dónde llega el compromiso de los trabajadores para saber cómo actuar en el futuro inmediato, ese que se abre el ya citado 30 de julio. «No hay que olvidar que ese día lo único que va a haber es una junta de acreedores. Tenemos que ver que escenario se abre a partir de ese momento», dicen los sindicatos.

De acuerdo con el plan de viabilidad, Barreras pretende reducir la plantilla en un 40 % y reducir los salarios en un 80 %. También pretende que los trabajadores, con los que mantiene una deuda de unos tres millones de euros, estén dispuestos a aceptar una quita idéntica a la pactada con los acreedores, esto es, del 80%.

Los terrenos

Pide asimismo al comité un pronunciamiento sobre su disposición a permitir que los terrenos ahora ociosos del astillero -los de la calle Tomás A. Alonso- puedan dedicarse a otro cometido que no sea el industrial.

García Costas había remitido un borrador al comité con todos estos extremos para que lo estudiaran y dieran una respuesta pero al final, tal vez tras comprobar que el ambiente no era propicio, no se bajó a la arena para abordar cada una de las cuestiones en profundidad.

En el caso de los terrenos, el recado que llevó García Costas es que los trabajadores no permitirán que se dé un paso hasta que no se despeje el nombre de los futuros inversores. Y este es un apartado que, con toda seguridad, no se abordará antes del mes de octubre. Barreras ha aseguradado que hay «cinco o seis» interesados en poner dinero.

Quiere saber también el comité con qué posible carga de trabajo se cuenta. Se temen que este es un capítulo que la empresa tiene abandonado. «En esta situacióna oficina comercial tendría que echar humo, tendría que estar al 200% y sus integrantes están en regulación», se lamentan. De hecho, hasta diciembre la plantilla está en situación de expediente de regulación de empleo.