De oreja a oreja sonreían los cincuenta alumnos más listos de la clase en los que recayeron otros tantos Premios a la Excelencia Académica. Creados por la Universidad de Vigo con carácter anual para captar talentos y evitar la fuga de cerebros, ayer fueron entregados en forma de iPad 2 y serigrafiados con la imagen de la Universidad de Vigo. El rector, Salustiano Mato, y el vicerrector del alumnado, Ignacio Barcia, se encargaron de entregar los obsequios a los ganadores de las Olimpiadas Científicas, a los que tuvieron una media superior a 8,5 en el bachillerato o de 9 en el ciclo formativo del grado superior en el curso 2010-2011.
La intención del premio es reconocer la valía de los estudiantes y estimularlos para mejorar, si cabe, en la etapa universitaria, tal como les indicó Mato. El rector les agradeció el hecho de que hayan escogido la Universidad viguesa cuando podrían decantarse por muchas otras teniendo en cuenta sus notas. «Queremos atraer e rodearnos dos mellores e agardo que nos volvamos a ver na entrega dos premios extraordinarios de Grao», añadió Mato.
Los estudiantes premiados se han decantado por carreras de lo más variadas. Es el caso de Ana Corujo (en la fotografía muestra encantada su iPad 2). Natural de Viveiro, se decantó por Bellas Artes y no dudó en trasladarse al campus de Pontevedra. André Bernal, de Santiago, estudia Ingeniería de las Energías en la Escuela de Minas, y Brais Fortes, de Ourense, cursa Ingeniería en Tecnologías Industriales. Sonia Fariña, Elena Vilarín, Rosalía Alvarellos, Adrián Devesa e Ignacio Barcia se encuentran también entre el medio centenar de galardonados, que abandonaban el edificio Miralles, bolsa en mano, sin atreverse a desenvolver su flamante iPad 2, y acompañados en algunos casos de amigos y familiares.
«Tenía claro que quería hacer Bellas Artes y me vine desde Viveiro»
Ana Corujo