Siete amigos declaran que ponían bote para comprar coca y evitar así que un acusado de venderla en un concierto vaya 4 años a la cárcel
01 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Siete amigos declararon ayer en la Audiencia que pusieron un bote para comprar droga. Su testimonio podría salvar así a su colega Oscar B.P., acusado de vender 12 papelinas de cocaína en la puerta principal del recinto ferial Ifevi durante un concierto de música electrónica en la madrugada del 2 de agosto del 2009. El imputado se juega 4 años y medio de cárcel y multa de 450 euros. Una papelina la ocultaba en el calzoncillo.
La pandilla, unos jóvenes vecinos de Tui, mantienen la versión de que los fines de semana ponían un bote de 50 euros cada uno para pillar coca. Admitieron ser consumidores esporádicos salvo uno que nunca probó la droga pero que esa noche quería hacerlo por primera vez y también había puesto dinero. Acordaron buscar a un camello por el concierto y el primero que lo encontrase, avisaría.
«No consumo habitualmente, solo en fiestas», explicó un amigo al tribunal de la Quinta Sección de la Audiencia, con sede en Vigo. Otro añadió: «Quedamos en ir al festival y juntamos el dinero para pillar droga. Somos consumidores esporádicos, los amigos de siempre».
Óscar y tres amigos salieron fuera del Ifevi en busca del camello. «Él fue el primero en conectar y conseguir eso», relata un conocido que quedó dentro. Pero Óscar tardaba mucho en volver, lo que le pareció raro. La explicación era sencilla: el acusado y sus tres amigos fueron vistos fuera por los agentes antinarcóticos que pasaban por allí en un todoterreno. Los policías se apearon y detuvieron al poseedor de 6 papelinas, que portaba 165 euros. Luego, los acompañaron al hostal para que les mostrasen su DNI.
«Vimos que uno le daba al otro y sospechamos», relató ayer el agente que le detuvo. Cacheó a Óscar antes de que, supuestamente, vendiese una papelina. Llevaba once dosis de cocaína en una cartera en el bolsillo trasero del pantalón y ocultaba otra en la ropa interior. Pesaban 5,64 gramos con una pureza del 16,7% y valorada en 165 euros. Tenía otra bolsita con cannabis seca, lista para vender. En su poder tenía 3 billetes de 50 euros y 3 de 5. «Decía que la droga era para consumir entre todos», reveló el policía.
El fiscal descarta que se pueda aplicar la eximente de consumo compartido porque para que no fuese delito debería darse el caso de que se reuniesen personas con una grave drogadicción en un lugar cerrado al público.
La defensa alega que es un grupo de amigos que consumen los fines de semana, que no hubo intercambio de dinero, ni los seguía la policía ni tenían balanzas ni productos de corte.
El fiscal replica que el consumo compartido solo se da en caso de drogadicción
Alegan que el imputado «pilló» papelinas para todos tras poner 50 euros por barba