Vigo homenajeó a las tres mujeres de Sálvora que participaron en el salvamento de los náufragos del vapor «Santa Isabel»
04 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Se llamaban Josefa Parada, Cipriana Ocejo y María Fernández. El entusiasmo y el cariño que recibieron en las calles de Vigo aquel 1 de febrero de 1921 estaba relacionado con su heroico comportamiento en la madrugada del 2 de enero de ese mismo año. No en Vigo, sino en el entorno de la isla de Sálvora. Estas tres mujeres, en un bote, participaron en el salvamento de los náufragos del vapor Santa Isabel. Su valor durante aquella tormentosa noche salvó a varios pasajeros de aquel barco que cubría la ruta entre Bilbao y Cádiz. Aún así, la embarcación se llevó al fondo del mar a 213 personas.
En Vigo, la Gran Peña, que presidía Dimas Oya, decidió realizar un gran homenaje a aquellas mujeres. El Santa Isabel era un barco habitual en el puerto vigués. De hecho, al día siguiente de su naufragio estaba previsto que recalara en Vigo para recoger a cien pasajeros.
Josefa, Cipriana y María fueron recibidas en la estación de Urzaiz por muchos ciudadanos y por la banda municipal de música. Venían acompañadas de una comisión del Ayuntamiento de Ribeira y por el alcalde de Pontevedra. Durante el camino hacia la plaza de la Constitución, los vigueses aclamaron el valor de las tres invitadas y se lanzaron bombas de palenque. El alcalde Ceferino Maestú Novoa las recibió en la casa consistorial, alabando sus virtudes y heroísmo.
Ya por la tarde, los actos se trasladaron al local de la Gran Peña, con la asistencia del gobernador y representantes de otras entidades. La fiesta siguió por la noche en los salones del Hotel Continental.
Bufo y ridículo
Pero no a todo el mundo les gustó el homenaje. En El Compostelano se podía leer: «Que no sea un homenaje bufo y ridículo ¿Que vayan a Vigo para ser paseadas y lucidas por las calles? No, no ¡en modo alguno!».
En cualquier caso, la directiva de la Gran Peña viguesa decidió abrir una suscripción popular, aportando inicialmente quinientas pesetas, para agasajar a las tres mujeres de la isla de Sálvora.