El equipo busca aumentar la racha de 6 partidos sin perder y 5 sin encajar
30 ene 2012 . Actualizado a las 13:19 h.La buena racha del Celta invita al optimismo para el partido de esta tarde en el feudo del Girona. Pensar lo contrario avalaría aquella famosa frase de Van Gaal: «¡Siempre negativo, nunca positivo!». Los números también se decantan a favor de los célticos, porque llevan seis partidos sin perder y cinco sin encajar. Se mantiene aupado en los puestos altos de la tabla, con 37 puntos y en quita posición, mientras que el Girona viene de sumar tres partidos sin ganar y sigue inmerso en los puestos de descenso, con 17 puntos y segundo por la cola. La última derrota del Celta fue el 26 de noviembre ante el Barcelona B en el Mini Estadi.
Pero en el fútbol las apariencias suelen engañar, sobre todo en esta categoría, porque las diferencias son mínimas entre la mayoría de los equipos. Además, hay otro factor a tener en cuenta, como es el cambio de entrenador en el club gerundense. Josu Uribe debutó la semana pasada con un empate ante el Murcia y espera que a la segunda oportunidad se cumpla el viejo refrán de la «victoria segura». Otra cuestión importante es el factor campo, aunque el Girona no contará con muchos más de 5.000 espectadores.
Sin embargo, esa invitación al optimismo de los jugadores del Celta está avalada por el buen trabajo realizado y las sensaciones de convencimiento que se respiran en las sesiones de trabajo llevadas a cabo durante la semana en A Madroa.
El equipo de Paco Herrera quiere hacerse fuerte desde el plano defensivo, aunque sin renunciar al ataque en momento alguno. En la última sesión de ayer por la mañana ensayó ambas cosas. Trabajó la presión arriba, por si al Girona se le da por salir con el balón controlado desde su portería. Pero también por una cuestión de física dado que, si roban el balón cerca de la meta contraria, le quedarán menos metros para llevarlo a la red.
Precisamente, una de las claves de la buena labor defensiva que está exhibiendo el Celta se fragua en los hombres de arriba, que son los primeros en defender. En una reciente rueda de prensa, el propio artillero David Rodríguez suscribió esa teoría cuando apeló a ponerse «el mono de trabajo».
El técnico del Celta también le habló a sus jugadores de que estuviesen atentos a las acciones de segunda jugada que puede fabricar el Girona en el caso de que Josu Uribe les ordene hacer un fútbol más directo.
Otra indicación que Herrera le hizo a la línea medular en los ensayos de la semana es que no se precipiten y busquen soluciones, para evitar también caer una y otra vez en el fuera de juego.
Todo parece indicar que Herrera no variará su sistema con cuatro defensas, dos medios centros, tres arriba y un hombre más adelantado. La elección de su once inicial no diferirá gran cosa de los que vienen jugando en los últimos encuentros. Se especula con que pueda recuperar la titularidad Túñez, como defensa central izquierdo. Una duda que consultará el técnico con la almohada, aunque no le será fácil, porque ya dejó caer que será «una injusticia» para el que se quede en el banquillo.
También se especula que a Joan Tomás le pueda brindar la oportunidad de ser profeta en su tierra. Es natural de Girona, aunque no será esta circunstancia, sino la deportiva, la que incline la balanza a su favor en detrimento Mario Bermejo.
La tercera novedad guarda relación con la punta, entre mantener a David Rodríguez o dar entrada a Iago Aspas.
Por lo que respecta al Girona, se esperan un par de novedades en la línea defensiva y la titularidad del delantero uruguayo Acuña. El central portugués Yago Fernández no debutará definitivamente, ni aunque hayan recibido su tránsfer.