Baiona prohíbe el ejercicio de la prostitución en la vía pública

Monica Torres
mónica torres BAIONA / LA VOZ

VIGO

Una modificación de la ordenanza de convivencia ciudadana irá a pleno

28 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Las sesiones de magreo en el interior de vehículos no serán fiscalizadas en Baiona por la Administración local. Se mantendrán con las restricciones y condiciones propias de su tradición. La alerta vecinal saltó hace unos días al debatirse una ordenanza de convivencia ciudadana. Una modificación de la misma, que se llevará a pleno la semana que viene y cuyo texto se difundió rápidamente por Internet, alteró de antemano esa pretendida tranquilidad ciudadana.

Los socialistas desmitificaron aquello de que a los jóvenes no les interese la política colgando el pasaje en cuestión en su facebook. La elevada cantidad de entradas y comentarios evidenció la preocupación. El texto a debatir prohibía «todo tipo de actos sexuales y obscenos en la vía pública o en el interior de vehículos que se encuentren en cualquier lugar, espacio público, siempre que dichos actos trasciendan o se perciban desde cualquier ámbito público».

Todo quedó en un susto. Los populares compartieron las inquietudes de los socialistas y, finalmente, la parte más controvertida se retiró del documento. Los políticos disertaron sobre la forma y el fondo de la norma. El propio regidor expresó su entendimiento sobre la ambivalencia a la que podrían dar pie conceptos como la obscenidad, apuntada por el PSOE, o la falta de un marco jurídico sobre el que determinar las sanciones de hasta 700 euros tipificadas en la misma, así como la necesidad de aplicar criterios uniformes y objetivos.

Los argumentos esgrimidos a través de la red de redes son mucho más variopintos aunque también había unanimidad sobre la impopularidad de la norma. Se ha retirado así esta parte del texto y además se logró el acuerdo para sacar adelante la aprobación definitiva del resto de la ordenanza, que se modificó, explica el alcalde, tras una alegación que presentó durante su fase de exposición pública la asociación de vecinos del casco histórico.

El capítulo once toca el uso del espacio público para prácticas sexuales y ofrecimiento y demanda de servicios sexuales. Se prohíben en todo el municipio (de forma preventiva, porque el Concello alega que ahora no existe) y se consideran graves en espacios situados a menos de 200 metros de viviendas o colegios. Los agentes apercibirán a las personas de que dichas prácticas están prohibidas. En función de su calificación como faltas leves o graves, las sanciones van de 200 a 3.000 euros.