«Con tal de no pasar hambre, ya me doy por satisfecho»

xulio vázquez VIGO / LA VOZ

VIGO

Dice que en Rumanía tuvo varios trabajos, pero que sufrió penurias

12 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Al rumano Mateo Domi (60 años) no le va a suceder como en El príncipe y el mendigo de Mark Twin. Porque su vida no es la de un cuento. Además, en estos tiempos, sería más fácil que le tocase la lotería a que encontrase en la calle a un rey dispuesto a cambiarle sus ropas. Pero tiene asumido su papel y se conforma con las manos caritativas que le acercan algunas monedas para llevar a su hogar unos pocos alimentos. «Con tal de no pasar hambre, ya me doy por satisfecho», manifiesta.

-¿Suele ponerse siempre junto a una pastelería?

-Estos días estoy por aquí, pero ya he recorrido otros lugares de la ciudad. No lo hago para que me regalen pasteles pero, si me endulzan la vida con alguna moneda, se lo agradezco de corazón.

-¿Tiene familia?

-Sí, numerosa.

-¿Por qué vino a Vigo?

-Vinimos en busca de trabajo, pero cuando ya no lo hay para la gente de aquí, peor lo tenemos los inmigrantes. Además, a mi edad tampoco estoy para muchos esfuerzos, porque no tengo muy buena salud. Las cosas están mal para todos, pero mucho peor lo pasamos los pobres.

-¿A qué se dedicaba en su país?

-Tuve varios trabajos, pero en cada cual me pagaban peor. Pasé mucha penuria.