Cavaliere Caballero

VIGO

28 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Mucho antes de que los mercados lo echaran, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, ya se olía que algo no iba bien. Que lo miraban raro. Que todos estaban en su contra. Que iban a por él. Así se lo confesó a Obama: «Italia está sufriendo una dictadura de los jueces comunistas». Il Cavaliere era víctima de una conspiración.

Abel Caballero sufre otra. Él, que convirtió Vigo en un vergel cuando antes no era más que un desierto. Él, que lo llenó de industria, de aceras, de posibilidades y hasta de vigueses. Él, que al séptimo día descansó. Ya no existen jueces justos; existen enemigos. «Es la derecha», dice de los que lo multan, donde su primo se refería a «los comunistas». Van a por él.