Los rusos también han mostrado su interés en actualizar su flota, y los astilleros gallegos disponen de tecnología punta para satisfacer sus deseos. La falta de financiación sería en estos momentos uno de los obstáculos principales para acometer la renovación de su nutrida flota. La presencia del embajador ruso, Alexander Kuznetsov, en una jornada celebrada en Santiago sobre las oportunidades de negocio, refuerza esta idea. «Es un sector en el que la cooperación puede ser importante », manifestó Kuznetsov, a propósito de un posible incremento de los tráficos comerciales.
Los armadores de Rusia han efectuado diversos encargos a China, Tailandia y Turquía, aseguran fuentes del sector. Se trata de unidades de pequeño tonelaje, pero los rusos están interesados en la alta tecnología que pueden proporcionarles las factorías gallegas. Están convencidos de que, por precios, Galicia podría ser perfectamente competitiva.
«Tenemos que ampliar el espectro de esta cooperación y yo creo que la pesca y la construcción naval pueden ser sectores interesantes para nosotros y España», reconoció el diplomático ruso.