El San Xerome, o la deuda eterna

Monica Torres
MÓNICA TORRES A GUARDA / LA VOZ

VIGO

Por enésima vez, una deuda que la Xunta no acaba de saldar con el centro que atiende a 120 discapacitados impide pagar las nóminas

17 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las nóminas de los 47 trabajadores del San Xerome y la atención a las 120 personas con discapacidad del centro están en el aire por los 231.000 euros que, según confirma la directiva de la institución, le adeuda la Xunta de Galicia a día de hoy.

«El déficit que pone en riesgo la continuidad del servicio no es nuestro sino única y exclusivamente de la Xunta», explica José Martínez Tato. «La situación es gravísima; no es que pidamos ayudas o subvenciones sino que nos cargan sus deudas y tampoco pagan lo que nos deben a nosotros», recuerda el directivo.

En su argumentación califica por otra parte de inadmisible la respuesta de la Xunta. «Las facturas están libradas y ya en Tesorería, a espera de que haya remanente», asegura que escuchan en cada llamada diaria a la administración central. «¿O sea, que la atención a 120 personas con discapacidad depende de que a la Xunta le sobre algo de dinero porque no hay reservas?», cuestiona la entidad.

Prioridades

Martínez Tato afirma que ellos no pueden utilizar ese argumento con sus proveedores y que «esas facturas libradas son como cheques sin fondos». La directiva advierte que «ponérselo más difícil todavía a las personas cuya adaptación diaria es ya un reto, tampoco era fácil, pero lo han conseguido». «Más de una decena de los trabajadores del centro especial de empleo son personas con discapacidad y, en algunos casos únicos sueldos en las familias», manifiesta.

La directiva explica que la afectación de esta «extraña o, cuando menos, peculiar forma de establecer prioridades de la Xunta, no se limita ni a las 120 personas con discapacidad ni a cuestiones económicas».

«Hablamos de más de un centenar de familias y de un problema de salud; también de la sociedad y la Constitución», denuncia el vicepresidente del colectivo.

Paradójicamente la entidad no debe ni un euro. «Con lo que que ingresaron en noviembre y tapamos algo de la póliza de crédito que tuvimos que agotar previamente para soportar la deuda de la Xunta, pagamos estos días los gastos corrientes para que no nos cortaran la luz ni la calefacción», señala el responsable del centro de discapacitados de O Baixo Miño.

Un saldo exiguo

El saldo actual en el banco no supera los dos dígitos por lo que ni es posible ni hace falta hacer cuentas. «No podemos pagar las nóminas del 22 de diciembre ni la paga extra del día 29; o la Xunta liquida su deuda o nos mata» avisa el vicepresidente de la institución del Baixo Miño.

En el apartado de deudas se incluye además el sueldo de los tres cooperantes contratados el pasado octubre por la Xunta en el marco de un plan de empleo cuyo salario cargó también el centro guardés.