Acusada de fingir el robo de su coche tras un accidente

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

VIGO

«Me he quedado sin automóvil y sin indemnización», se lamenta la mujer a la que el fiscal le pide un año de cárcel

14 dic 2011 . Actualizado a las 11:31 h.

La acusada de fingir el robo de su coche para cobrar el seguro retiteró ayer su inocencia. M. Andreia M.N. manifestó ayer que «me que quedado sin coche y sin dinero».

La joven está acusada de estafa procesal y la fiscalía pide para ella la pena de un año de prisión.

El juicio se inicio en la sección quinta de la Audiencia Provincial y quedó interrumpido hasta el próximo martes ya que faltaron varios testigos. Uno de los citados que no compareció en la sala fue el representante de la compañía de seguros Mapfre. Tampoco acudió a la vista el responsable del Taller Galicia adonde la joven llevó el coche para que se lo reparasen después de haber sufrido un golpe.

La conductora había sufrido un choque en el maletero del coche en el mes de mayo del año 2002. El día 9 de septiembre de ese año, la joven tenía su coche aparcado en la calle Julián Estévez. En la noche del 9 al 10 de septiembre le automóvil desapareció del lugar y la joven presentó una denuncia en comisaría por robo. El coche, un Opel Astra, fue valorado por 9.930 euros que le fueron reclamados por la propietaria del automóvil a la empresa de seguros Mapfre.

A Mapfre le pareció raro el caso y encargó a un detective que lo investigase y descubrió un presunto fraude. Por eso la fiscalía acusó a Andreia de simulación de infracción penal y estafa en grado de tentativa ya que Mapfre no llegó a abonar el dinero reclamado por el robo.

Detective

Tras haber sufrido el golpe en mayo del año 2002 la joven llevó el coche a Talleres Galicia. Pero «saqué el vehículo sin reparar de allí y lo llevé al taller de un amigo que me hacía mejor precio», relató la joven en la vista oral. Andreia precisó que «no lo pude reparar porque me lo robaron.

El tomador del seguro era el padre de la joven. Un detective contratado por Mapfre se puso a investigar el caso y le dijo a la chica que «tu padre me ha dicho que el coche no ha sido robado sino vendido». El padre de la joven negó en la vista oral haber hecho esas manifestaciones.

Sin embargo, el detective reiteró en el juicio que «el padre de la chica me dijo que no había existido el robo y que el vehículo había tenido una colisión y no había sido reparado sino vendido en la primera quincena de junio a un tal Carlos». El abogado de la defensa pidió que continuase el juicio al entender que el dueño del taller no era un testigo básico. Sin embargo, el tribunal se negó.