Los de Paco Herrera pretenden hacer valer su fútbol ante un rival de juego más aguerrido
10 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La primera estación psicológica de la liga coincide con el parón navideño, para el que faltan dos jornadas, y todos los equipos quieren llegar a ese punto lo más cerca posible de su objetivo. El del Celta no es otro que el ascenso, para lo que tiene que estar como mínimo entre los seis primeros para disputar al menos el play off, y si es entre los dos primeros mucho mejor.
La segunda plaza está a cuatro puntos y la sexta a uno, de ahí que los de Paco Herrera no tengan margen de error. Para seguir enganchados tienen la obligación de sumar los tres puntos en un campo donde perdió en sus dos visitas, ambas la pasada temporada.
Santo Domingo es uno de esos campos donde el equipo local más atosiga al visitante, lo que lo ha convertido en un fortín, aunque esta temporada el Alcorcón ha dejado escapar varios puntos. Los madrileños recurren mucho al juego por arriba y por centímetros son muy superiores a los vigueses, que tendrán que ser muy inteligentes y mostrar la máxima concentración si no quieren verse sorprendidos por un equipo que también aspira a situarse cerca de la cabeza, y que de ganar superaría a los celestes en la clasificación.
Los dos equipos llegan en un buen momento, especialmente el Alcorcón, que viene de sumar dos victorias consecutivas. Los celestes cortaron en casa la racha negativa de tres derrotas de la que venían, pero fuera de casa han perdido sus dos últimos compromisos.
Herrera apuesta por repetir la defensa del pasado fin de semana, con Oier y Túñez muy seguros en el centro de la defensa. El cambio estará en el doble pivote con la baja de Álex y el regreso de Borja Oubiña, que hará pareja probablemente con Insa.