Tras seis partidos sin encajar en la estrategia, el virus vuelve a aparecer
28 nov 2011 . Actualizado a las 19:20 h.Cuando el virus parecía eliminado ha renacido en todo su esplendor. Al Celta le matan las acciones a balón parado, que han supuesto de momento esta temporada casi la mitad de los goles que ha encajado. Llevaba seis partidos seguidos sin recibir ningún tanto de esta forma, pero el sábado en el Miniestadi regresó el mal ya que los dos goles de Jonathan Soriano se produjeron tras sendas faltas.
En total han sido siete los goles que le han marcado a Yoel tras jugadas de estrategia que se han originado a raíz de un saque de falta o un saque de esquina. Los celestes han encajado un total de 18 tantos, por lo que las acciones de este tipo suponen más de un cuarenta por ciento, casi la mitad del total. Es un porcentaje exagerado y que contrasta por ejemplo con el bagaje que ha sacado el equipo vigués en la estrategia a su favor.
Menos de un veinte por ciento
Los celestes han marcado en jugadas a balón parado cuatro goles de un total de 23 (sin contar los dos penaltis transformados). Es menos de un veinte por ciento del total, por lo que en la estrategia ofensivo el conjunto de Herrera no saca ni la mitad de beneficio en relación al perjuicio que le causan en el apartado defensivo.
Era una faceta que parecía corregida después de pasarlo muy mal en las primeras jornadas de este campeonato, pero tras lo ocurrido en Barcelona probablemente el técnico tenga que volver a trabajar en ello, aunque como siempre dice, es más una cuestión de concentración individual que de trabajo en el campo de entrenamiento.
Hace unos días Paco Herrera destacaba que una de los factores que habían influido en la mejora en la estrategia defensiva había sido la presencia de Bermejo en el equipo, ya que con él había más hombres altos en el once, además de que es un especialista cabeceador. El cántabro no estaba en el terreno de juego el sábado cuando llegaron los dos goles de Soriano.
El primero fue una falta lateral que cabeceó el delantero azulgrana en medio de una maraña de celestes y en el segundo influyó la mala fortuna aunque también que la barrera no estaba bien colocado, ya que el balón se coló por el medio.
El Celta llevaba sin encajar a balón parado desde el partido de Xerez en la octava jornada, cuando le marcaron tras un saque de esquina y en una falta lateral. En esos siete primeros partidos de liga los celestes recibieron cinco dianas de esta guisa. Todo empezó en el primer partido en Balaídos contra el Elche, que se llevó los tres puntos gracias a dos goles a balón parado: el primero de Ángel tras un saque de esquina y el segundo de Pelegrín al cabecear igualmente en el último minuto un córner. Otra acción iniciada en el banderín abrió el camino al Las Palmas para ganar en Balaídos, con el tanto de Portillo.
En Segunda muchos partidos se deciden en la estrategia, pero pocos equipos la sufren en un porcentaje tan elevado. Para conseguir el objetivo, el Celta necesita parar la sangría.