La seriedad defensiva manda

Víctor López VIGO / LA VOZ

VIGO

El Celta no puede con los rivales que mejor defienden en la categoría

20 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Otra derrota, y otro partido calcado. El Celta cayó contra el líder víctima de su filosofía, la misma que le lleva a dudar de su capacidad para lograr el objetivo del ascenso. Un Hércules que lleva menos goles a favor que el Huesca, pero que solo ha encajado media docena de goles en todo el campeonato, demostró lo que está primando en Segunda. Los vigueses han caído en todos los partidos ante adversarios que dominan el juego defensivo, y su voracidad ofensiva no le basta.

La ausencia de Mario Bermejo

El delantero salió del equipo titular. En Riazor se había terminado su condición de talismán, la de no perder ningún partido de los que había intervenido, y Herrera decidió que era el momento de darle descanso. Su ausencia vino unida a la de David Rodríguez y tuvo como beneficiados a Orellana y Joan Tomás. El técnico buscaba más jugadores con capacidad de dar un último pase, pero sin nadie que rematase las acciones, y con una defensa tan bien colocada, la idea no salió bien. Muchos centros para nadie, y con Oier como el jugador que colocaba más balones en el área rival.

Los cambios no resolvieron

Desde el banquillo el conjunto vigués suele encontrar soluciones, sin embargo, ayer no le aparecieron. El primero en entrar fue David Rodríguez para sustituir a un desaparecido Orellana. El talaverano tuvo una clara y nada más. Bermejo y Toni ayudaron a ir a más pero no bastó.

Cuatro derrotas con candidatos

El Celta ha perdido con el Deportivo, Elche, Almería, y ayer con el Hércules. No le ha ido nada bien contra estos equipos que le plantean partidos en los que el fútbol lo deben poner los celestes. Ayer les volvió a tocar el papel de dominador y naufragaron por completo. Los equipos que este año tienen más pinta de ascender son los que mejor defienden.

Se acabó la racha de Balaídos

Los celestes habían ganado sus tres últimos partidos en Balaídos (Huesca, Girona y Cartagena) pero ayer se le acabó la serie exitosa como local. La clave estuvo en que también terminó con su seguridad defensiva. Una vez más una acción de un fallo defensivo, y la desgracia, se unieron para que los célticos pusiesen fin a un ciclo de tres encuentros consecutivos sin encajar un gol en su terreno de juego. Esta es la tercera derrota que los célticos suman en su campo. Se le han escapado once puntos en su terreno de los veintiuno en juego, lo que significa que ha cedido más de la mitad de los puntos en Balaídos.