Caballero lleva cinco años anunciando la llegada de la multinacional
09 nov 2011 . Actualizado a las 16:47 h.La multinacional sueca Ikea prevé invertir 2.500 millones de euros hasta el 2020 para abrir catorce nuevos establecimientos y ocho centros comerciales en toda España. En la lista no figura Vigo. Pese a las reiterados anuncios que viene haciendo Abel Caballero en los últimos cinco años, la compañía confirmó a La Voz que las nuevas tiendas «se localizan principalmente en Madrid, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana».
La directora general de Ikea Ibérica, Belén Frau, destacó ayer en la presentación del plan de expansión que este «no va tan rápido» como les gustaría por las trabas administrativas que sufren. Pese a ello, apuestan por crear 18.000 puestos de trabajo directos e indirectos a lo largo de esta década y mantener España como uno de sus mercados prioritarios.
El objetivo del grupo líder mundial en venta de muebles y accesorios para el hogar es «lograr que en el 2020 tres de cada cuatro hogares en España tengan una tienda Ikea a menos de una hora en coche». Vigo se ha quedado, en el mapa del noroeste, encajonado entre Oporto y A Coruña. A algo más de una hora por carretera de las tiendas de Matosinhos, en el norte de Portugal, y del centro Marineda City en el polígono de A Grela.
Quienes confiaban en la llegada de la multinacional a la ciudad olívica como auténtico revulsivo y polo de atracción comercial tendrán que descartarlo a medio plazo. Los vaticinios que lleva haciendo el alcalde desde que accedió al cargo no se han cumplido. En absoluto: Caballero dio por hecho, con rotundidad y en no pocas ocasiones, no solo que Ikea abriría en Vigo sino que sus responsables se habían arrepentido de instalarse en A Coruña. Lo dijo en el 2007, al poco de llegar al cargo, y lo ha vuelto a repetir este mismo verano, ya con la boca pequeña.
Lo cierto es que distintos directivos de la empresa habían advertido en más de una ocasión, incluso después de sus encuentros con el regidor vigués, que el optimismo era excesivo y que su desembarco solo era una posibilidad, descartable a corto plazo.
La apuesta del gobierno municipal para la ubicación del macrocomplejo comercial siempre ha sido el polígono de Liñeiriños, en Cabral. La reserva de terrenos para uso terciario figura en el Plan General, pero las supuestas «novias» que se peleaban por el emplazamiento siguen sin aparecer.
El jarro de agua fría también incluye al municipio de O Porriño, que sonó como candidato en el año 2008. Algunos promotores que decían ser intermediarios de Ikea gestionaron una parcela en la parroquia de Cans con vistas a ubicar la llamada a convertirse en tienda referencia para el sur de Galicia.