De canterano precoz a olvidado

juan villar VIGO / LA VOZ

VIGO

Tras los silbidos ante Las Palmas Dani Abalo no entra en una convocatoria

29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La trayectoria de Dani Abalo como futbolista profesional lleva una línea preocupantemente descendente. De ser uno de los canteranos más prometedores que han salido de las categorías inferiores del club vigués ha pasado a vivir actualmente el momento más complicado de su carrera.

El arousano no ha entrado en las últimas cuatro convocatorias, ni siquiera en el encuentro ante el Girona, en el que jugaron como titulares todos los que no lo habían hecho ante el Huesca, excepto el segundo portero y él. Esta situación de olvido se prolonga exactamente desde que en los minutos que disputó ante Las Palmas fue silbado por la grada de Balaídos cada vez que fallaba un pase.

Paco Herrera ha dado a entender que su decisión de dejarle fuera es para protegerle, porque en su situación actual, su falta de confianza puede perjudicarle más que el supuesto beneficio que podrían darle los minutos de juego. Sin embargo, el técnico ha asegurado que cuenta con él para el futuro y que tiene que ser un jugador tan importante como los demás.

El futbolista, por su parte, ha comentado que si las cosas siguen como están lo más conveniente para él puede ser buscar una salida en el mercado de fichajes de enero.

Abalo sabe que estar un año en blanco puede ser un frenazo importante en su carrera. Desde que pasó a formar parte de la primera plantilla, cada temporada que pasa tiene menos presencia en el equipo. Había sido un canterano precoz, de esos que debutan en la élite mucho antes que la media. Fernando Vázquez le había dado la alternativa en un partido de Primera División en Mallorca, el 3 de diciembre del 2006, donde jugó doce minutos cuando apenas tenía 19 años y dos meses.

En los últimos años solo dos canteranos han debutado siendo más jóvenes que el arousano: Hugo Mallo y Joselu. Ambos internacionales. Soto lo ha hecho con 17 años, aunque fue de forma testimonial.

Es la prueba de que tener un debut precoz no es sinónimo de éxito. Por ejemplo Borja Oubiña no debutó en el primer equipo hasta que tenía 21 años y 5 meses, y sin embargo en poco tiempo consiguió consolidarse y llegar a debutar con la selección española absoluta.

Dani Abalo no pasó a formar parte de la primera plantilla celeste hasta dos años después de su debut. Fue en la campaña 2008/09, la segunda tras el descenso, cuando subió a las órdenes de Pepe Murcia, con quien jugó casi siempre y muchas veces de titular. Esa primera temporada participó en 35 partidos de liga y fue titular en 25 de ellos, lo que le llevó a formar parte de once más habitual.

El año siguiente, con Eusebio, ya pasó a jugar 29 encuentros (21 como titular), teniendo algo menos de protagonismo, aunque jugando todavía bastante. La llegada de Paco Herrera fue su cruz. La pasada campaña únicamente fue titular en ocho partidos y en 25 entró desde el banquillo. Esta año suma apenas 43 minutos de juego en la liga.