Tras la decisión del Ministerio de Fomento y de la Unión Europea de no incluir el Puerto de Vigo en la red europea de transportes, ni tampoco el tren de alta velocidad, ayer el alcalde anunció que ha encargado un estudio a una empresa para que haga una valoración de las circunstancias que avalan la presencia de Vigo en el corredor europeo.
Calcula que en diez días podrá disponer de un resumen básico del documento y que en uno o dos meses ya tendrá el informe completo. El alcalde volvió a echar la culpa a Portugal de que no figure el tren de alta velocidad por estar incluida la ciudad en el eje Oporto-Vigo-Ourense, una opción, dijo, que «fue descartada cuando Portugal dijo que no quería figurar en ese mapa».
El alcalde esgrimió también para eludir cualquier responsabilidad que el documento aprobado por la Unión Europea no es más que un borrador sujeto a cambios técnicos. Después, añadió, se iniciará un largo debate que concluirá en el 2014. Se refirió a otros ejemplos portuarios como el de Sevilla, del que dijo, tiene 4,3 millones de toneladas anuales, casi igual que Vigo con 4,1, y sin embargo, la ciudad andaluza sí figura en el borrador de la red europea.
A Coruña y Gijón
De A Coruña, que igualmente está incluida en el corredor, criticó que lo haya conseguido con catorce millones de toneladas al año, de las que solo una corresponde a carga general.
Tampoco Gijón se libró de las críticas. Al puerto asturiano lo calificó de poco relevante al ser básicamente de carbón comparado con un millón de toneladas de pescado congelado que reparten las instalaciones viguesas. Por el contrario, defendió otros casos como el de Huelva, de cuyo puerto aseguró que no es nodal y sin embargo tiene más mercancía que A Coruña y Gijón, teniendo en cuenta que llega a los veinte millones toneladas. Tenerife fue otro de los ejemplos aludidos.