La pesca que cambió O Morrazo

J. Santos CANGAS / LA VOZ

VIGO

Cangas acoge el primer encuentro de exmarineros del caladero en el que faenaron 6.000 vecinos de la comarca, el banco canario-sahariano

21 oct 2011 . Actualizado a las 11:29 h.

Un grupo de antiguos tripulantes del banco canario-sahariano decidieron recuperar una parte del pasado reciente de la comarca y de sus propias vidas con un encuentro que tendrá continuidad con la elaboración de un archivo documental y una exposición fotográfica de veinte fotógrafos de prensa que cubrieron las diversas protestas de los marineros desde 1980 hasta que la flota española abandonó el caladero, en 1999.

O Morrazo actual no se puede entender sin considerar lo que significaron el Banco Canario (Cangas, Bueu y Marín) y las plataformas (Moaña). Condicionaron incluso el urbanismo, al propiciar un crecimiento espectacular en una veintena de años.

En 1988 había 160 arrastreros de pabellón español, la mayoría gallegos y de ellos, buena parte de armadores de la comarca. Trabajaban 2.100 gallegos. Unos 1.700 eran de O Morrazo.

Ocho años antes se habían producido las primeras movilizaciones, en las que participaron activamente los patrones y marineros de la comarca. La dirección de las protestas las llevó el recién creado Sindicato Canario de Trabajadores del Mar. Pedían que se destinase al caladero un buque hospital.

Lograron su objetivo. El Gobierno reconvirtió un antiguo mercante en el hospital Esperanza del Mar.

En 1988 se reprodujeron las movilizaciones. En espera del resultado de las primeras negociaciones hispano-marroquíes, el Gobierno sacó unas ayudas que eran en realidad un anticipo reintegrable que se descontaba después del desempleo. Provocó una gran crispación. Los marineros exigieron un convenio colectivo. Anacef se negó y comenzaron las protestas.

Fue un movimiento liderado por los patrones, con asambleas de todos los barcos a través de un canal de radio coordinadas por un patrón de Bueu desde el Corba. El 22 de junio se declara la huelga en alta mar. 138 arrastreros volvieron al puerto de Las Palmas previa concentración en Peña Grande. Antes de entrar, se celebró una asamblea en el Esperanza del Mar en la que se programó la complicada entrada a puerto y el calendario de movilizaciones.

El Gobierno llegó a prohibir a los marineros salir de la zona portuaria. Respondieron abriendo las bodegas para regalar el pescado a los isleños más necesitados. Cuando la policía vio a los tripulantes salir con las bolsas en la mano, no supo reaccionar. Ganaron la batalla y lograron el convenio colectivo.

La tercera gran movilización fue en 1995, cuando el fin del caladero parecía inminente. Fueron 9 meses de protestas diarias, con 3 huelgas generales.

Motosierras, asaltos y secuestros

Desde 1995 hasta que cerró el caladero, en 1999, se sucedieron las protestas en O Morrazo. Los marineros popularizaron la motosierra como «arma cargada de futuro». La utilizaron para cortar eucaliptos y hacer barricadas en carreteras y en la vía del tren. El 31 de abril de 1995, secuestraron el «Catamarán», con 240 pasajeros. Asaltaron el supermercado de El Corte Inglés y regalaron el botín a las monjas, para repartir entre los necesitados. Intentaron secuestrar el «Nort Horizon» en Vilagarcía para hablar con la representante de pesca de la UE, Emma Bonino. Lograron así una repercusión mediática sin precedentes. Defendían su caladero y, ya al final, sin trabajo, exigían soluciones para recolocarse en tierra.