Más infusiones

VIGO

Cerrado el primer estadio de fusiones financieras, el Gobierno propone ahora fusionar universidades. Querría hacerlo antes del 20-N, pero no tiene tiempo. Será el próximo ejecutivo el que asuma el plan. Y el PP no dice que no a la propuesta. Así que se viene la integración de las instituciones académicas, para ahorrar cuartos.

En Galicia, ya sabemos las consecuencias de esto: A Coruña y Santiago están condenadas a unirse, ya que, en una misma provincia, hay dos instituciones académicas superiores. Sus dos rectorados están a mitad de camino entre ellos, que algunos de sus mismos campus, como es el caso de Lugo.

No es fácil que se acepten dos universidades por provincia y tiene pinta de que la cosa va a terminar en dos, geográficamente llamadas la del Norte y la del Sur. Atenderían así a una misma población y responderían a un criterio territorial homogéneo. Pero seguro que no para aquí la cosa?

Concluida la magna operación de fusión de cajas de ahorro y su consiguiente desaparición conjunta (como era previsible), la cosa de las fusiones se dispara. El primer objetivo son las universidades, pero irán más allá.

Sirva como ejemplo la inauguración esta semana de las nuevas instalaciones de Lavacolla. Feijóo ya propuso en su día crear un solo aeropuerto en Galicia con tres terminales. Lo que no sería una mala idea, si existiese un transporte rápido, por tren, que te permitiese facturar en Vigo y embarcar en Santiago en sólo media hora. Lo cual puede hacerse, sin mayor problema, porque así funcionan Gattwick, Heathrow o la propia Barajas, donde se puede facturar en Nuevos Ministerios.

De este paso a la fusión efectiva no hay nada. Al igual que con las universidades, en materia de aeropuertos Galicia está así repartida: una provincia tiene dos, otra provincia tiene uno, y dos provincias no tienen ninguno. No está lejos el día en que Lavacolla absorba el tráfico de Alvedro y este quede como aeródromo, que podría acoger, por ejemplo, la base de helicópteros de rescate de la Xunta o bien de los aviones contra incendios. Se argumentará que ambas ciudades están ya conectadas con alta velocidad, a través del corredor del Eixo Atlántico. En un futuro posterior, Peinador, que atiende a una población más dispersa, y sirve a las provincias de Pontevedra y Ourense, también estaría abocado a la fusión.

Vivimos tiempos de fusiones y racionalizar gastos. Y no sigamos con temas portuarios porque el asunto se haría engorroso. Pero parecen terminados los tiempos de una distribución asimétrica de las infraestructuras y servicios. El mapa fundido tiende a equilibrarse. Así que algunos van a tener que despedirse del mundo, tal como lo conocen, que dirían los también extintos R.E.M. Aquí van a terminar imponiendo fusionar al Celta con el Deportivo. Para compartir plantilla, afición y, sobre todo, deudas. Seguro que el plan saldrá genial, como siempre.

eduardorolland@hotmail.com