Con Oubiña el Celta es diferente

Víctor López VIGO / LA VOZ

VIGO

Mucha profundidad, control del partido, y la sensación de equipo grande

13 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Paco Herrera puede tomar nota. El Celta de ayer fue el mejor que se ha visto en esta temporada por supuesto pero además recordó mucho a su mejor versión, esa que hace muchos años que no se veía en Balaídos. La cara B celeste, en la que menos ha confiado el técnico, demostró que tiene cualidades para pasar a ser la portada y no la contra.

Las tres titularidades de Borja Oubiña han ido unidas a buenos partidos de su equipo. Lo hicieron muy bien contra el Las Palmas y el Valladolid en Copa, y mientras el capitán estuvo en el campo también contra los pucelanos en Liga. El debate de su presencia en el once está en la calle, pero después de lo visto ayer, debería quedar cerrado.

El cuadro vigués con él dentro es otro. Tiene una capacidad para sentirse superior de la que carece normalmente. Si puede hacerlo bien o no en los partidos ante rivales más rocosos, es algo que solo se verá si su entrenador le da la continuidad que hasta ahora le ha negado. Si su dupla con Insa puede jugar con otro tipo de adversarios, solo se puede saber alineándolos.

La aportación de Oier

Hacía falta un jugador con carácter defensivo. El Celta tiene pocos zagueros que tengan esa vocación, y la facilidad de hacer un despeje en el momento oportuno, sin la necesidad de jugar siempre la pelota. Oier debutó después de haberse perdido el primer mes y medio de competición por distintos problemas musculares. Actuó como central derecho, donde queda por ver ante un rival de delanteros más al uso, cómo puede desenvolverse, pero por lo que se vio es un futbolista que puede ser muy útil en cualquiera de las posiciones en las que puede intervenir: los dos laterales, y el centro de la zaga. Su juego aéreo es muy importante para el equipo vigués. Se notó atrás en un día muy relajado para la defensa, pero también estuvo a punto de marcar en una de sus incorporaciones al ataque.

Los otros secundarios

Sergio tuvo un día plácido, aunque en lo poco que le llegó estuvo afortunado. Bellvís ha demostrado que como lateral izquierdo, el Celta tiene un recambio de garantías, y también si tiene que cambiar al lado derecho. Toni enseñó que puede hacer algo más de lo que hasta ahora le ha deparado la competición, pero siempre que se le sitúe en el lugar apropiado.

Cuatro goles en Balaídos

El Celta no marcaba cuatro goles en Copa desde que en enero del 2000 venció al Sporting por 4-2, pero la última vez que los había marcado en Liga fue ante el Numancia este mismo año pero la pasada temporada en el segundo partido de la segunda vuelta. Justo entonces, el cuadro vigués pasaba a ocupar puestos de ascenso directo, y creía en la posibilidad de un ascenso que después se diluiría. Este año la Copa le está dando muchas alegrías a la afición que acude a Balaídos ya que solo han visto a su equipo ganar en este torneo, en las dos eliminatorias que ha disputado. En el caso de ayer, además de hacer cuatro goles, tuvo opciones para alcanzar una goleada escandalosa.

El descaro de Aspas y Jota

Son dos genios de la cantera celeste. Al primero le falta creérselo y como dijo su técnico tener fe en su capacidad para hacer goles. Al segundo le basta con que le den oportunidades, porque este chico ya tiene nivel para jugar en Segunda.