10 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La plaza de España iba a convertirse en peatonal con torres de 18 plantas que tendrían la misma altura que el Hospital Xeral. Había comenzado el milenio y los promotores se las prometían muy felices. Hoy, diez años después, en lugar de rascacielos hay «rascarruinas» y una de las promotoras de la plaza ha tenido que enfrentarse a un concurso de acreedores con una deuda superior a los 500 millones. Los sueños de grandeza de este país se han demolido.