Un plan de barrios fracasado

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

En estos momentos no hay proyecto alguno para ampliar los aparcamientos existentes en la ciudad. Podría ser comprensible en el caso de los subterráneos, dada la crisis económica y las dificultades que las empresas concesionarias tienen para gestionar los cinco que se han puesto en marcha en los últimos años. Sin embargo, tampoco hay nada nuevo sobre aparcamientos disuasorios en los accesos a la ciudad, de lo que tanto se ha hablado, ni mucho menos sobre la expansión de la XER que tenía proyectada el anterior concejal de Tráfico, Xulio Calviño.

Igualmente todo es oscuridad sobre el proyecto que alumbró Abel Caballero en septiembre del 2009. Cuando le quedaba año y medio del anterior mandato el alcalde vigués presentó un proyecto de aparcamiento subterráneo en Bouzas cuyas obras supuestamente iban a iniciarse en breve. Tanto, que prometió que estaría en servicio antes de las elecciones municipales del 2011. Obviamente, dicha fecha ha transcurrido y ni se ha inaugurado ni se han iniciado las obras ni existe previsión alguna de que así sea.

Ese día posiblemente Caballero no calibró bien sus palabras a juzgar por el posterior desarrollo de los acontecimientos. El alcalde vigués consideró que los aparcamientos que se encontró ya tramitados por el gobierno anterior eran cosa del pasado y que había que ir más lejos. Ni corto ni perezoso, comprometió un plan de párkings subterráneos, una decena aproximadamente, que se construirían en los barrios una vez que el centro ya estaba atendido.

Dichos aparcamientos se diferenciarían de los recientemente construidos en que se dirigirían de forma preferente a los vecinos, sobre todo a los que no tuvieran garajes en sus viviendas. Por este motivo se plantearía la venta de las plazas en propiedad ya que el período de 50 años de concesión ensayado no había resultado atractivo.

El balance del proyecto en octubre del 2011 es sencillo de realizar: ni hay párking en Bouzas ni tampoco se le espera. Lo mismo ocurre con la decena que se iban a construir en los barrios. En el primer caso Caballero se vio forzado a dar una explicación: el Plan Xeral daba total proyección a los árboles existentes en la plaza anexa al mercado donde estaba previsto. Sortear dicha protección era complicado, tanto que no se ha conseguido en estos dos años

Respecto a los aparcamientos vecinales, también se ha visto forzado a asumir que ampliar a medio siglo de concesión es legalmente imposible. Por este motivo barrios como Travesía, Balaídos, Teis, Coia y, por supuesto Bouzas, siguen sin párkings y sin proyecto alguno. Y Caballero no ha vuelto a mencionar este asunto.