1 Hace algo más de un año que el guardés Armando Pérez se entrega con pasión al mundo de las maratones. Mientras diseñaba la estrategia para intentar rebajar en dos minutos su marca personal de cara a la de Lisboa, pensó en cómo rentabilizar ese esfuerzo. Así nació el proyecto Un euro por kilómetro. SOS cuerno de África.
La idea es sencilla: recorrer España a la carrera por relevos, y aportar un euro por cada kilómetro que se haga. El dinero recaudado se hará llegar al cuerdo de África a través de una oenegé.
En las primeras etapas del relevo inicial, A Guarda-Lalín, Armando estará acompañado por Víctor Guerrero, Juan Rodríguez, José Carlos Rey, Alberto Expósito, Víctor Pazos, Juan Ferreira y Manuel Gil. La salida será el día 16, desde A Guarda. Los interesados en sumarse al proyecto pueden llamar al 626 593 237.
Por el Vigo Rugby
2Lo de estos chicos sí que ha sido un carrerón. En apenas año y medio han pasado de encontrarse al borde de la desaparición al estrellato de la División de Honor. Claro que el saldo de caja no ha ido parejo, así es que tratan de buscar aportaciones extras donde pueden.
Para esta noche, sin ir más lejos, han organizado un sarao en El Ensanche, en el que contarán con la colaboración desinteresada de Tony Lomba. Consumición y actuación por ocho euros y la satisfacción de contribuir con el deporte local.
Los jugadores del club de toda la vida saben de sobra lo que cuesta pelear cada euro, los que no deben de dar crédito son Norm Maxwell y compañía. Y eso que después de un año y pico en la ciudad el neozelandés ya ha dejado de abrir los ojos como platos a cada paso. Claro, cambiar sin anestesia ni nada la superabundancia de los All Blacks por las apreturas viguesas no es fácil. La diferencia es que aquí se juega por amor al rugby que, al final, es lo que le ha enganchado sin remisión. Pues eso, que esta noche, en El Ensanche.
Alves, el fondista
3Ha sido la de José Alves una carrera (profesional) de mucho, mucho fondo. Un grupo de compañeros del funcionario municipal más veterano (54 años en activo), le organizó una comida de despedida. Como, por razones de tamaño, ya le habían hecho llegar el regalo a casa (una macronevera para conservar adecuadamente su colección de vinos) pensó que no habría sorpresas. Se equivocó. Por haber, hubo hasta grupo de baile. A partir de hoy ya podrá entregarse en cuerpo y alma (sobre todo en cuerpo) a sus medias maratones. Jubiloso total.
Cita en Montecelo Alto
4Después del éxito del año pasado, los vecinos del barrio de toda la vida están convocado mañana a una comida de confraternidad. Será en al restaurante Marcos de A Madroa. Toñito Castro y Moncho Pulido, dos veteranos, se han encargado de organizarlo todo. Fijo que saldrá bien.