La cofradía aplica técnicas agrícolas para lograr que crezca la cría de almeja en una zona improductiva en el frente marítimo de la villa
05 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La cofradía de Moaña ha iniciado la regeneración de 10.000 metros cuadrados de playa para el marisqueo a pie. Los trabajos se realizan en el arenal situado entre la Casa do Mar y Salitre, una zona fangosa que deja descubierta la marea en el frente marítimo de la villa.
El sistema empleado es novedoso en Galicia, pero según dice el biólogo del pósito, Eduardo Pérez, no es ningún invento revolucionario porque ya se practica en otros lugares del mundo como Canadá, Chile o Estados Unidos. En vez de utilizar arena, se usa concha de berberecho triturada. En ella, si todo marcha según las previsiones, se fijarán las crías de almeja que se sembrarán en los próximos días. La previsión es echar 1,6 millones de unidades.
Recolección de conchas
Las mariscadoras de Moaña llevan meses recogiendo concha de berberecho. Fueron juntando los sacos en la desembocadura del río de A Fraga. Ayer por la mañana se realizó el proceso de triturado en la lonja de Meira utilizando una máquina similar a las que usan las depuradoras y conserveras para desmenuzar la concha. A primera hora de la tarde, las mujeres cargaron los capazos , bajaron a la playa y esparcieron el producto por los diez mil metros de playa que quieren regenerar.
El siguiente paso fue mezclarlo con el lodo y la arena mediante un motocultor de los que se utilizan para fresar la tierra antes de la plantación.
Mientras el biólogo y algunas mariscadoras se ocupaban de esta labor, el resto de las mujeres volvieron a la playa de A Xunqueira para seguir recolectando conchas. Hoy proseguirán los trabajos y previsiblemente esta misma semana se sembrará la playa con cría de almeja.
La idea era engordar previamente el bivalvo en la batea que gestiona la cofradía, pero tras los dos robos sufridos este verano, se sembrarán directamente en la playa a pesar de su escaso tamaño, entre 5 y 7 milímetros. El pósito no se quiere exponer a un tercer robo.
El primer se produjo en julio. Fueron más de tres millones de unidades de unos 16 milímetros. En agosto se produjo el segundo, esta vez de casi un millón de crías de unos 7 milímetros que el pósito moañés había comprado unos días antes de Cantabria.
No hubo de momento pista alguna sobre los ladrones, que necesariamente tuvieron que utilizar un balandro con grúa para subir las bandejas de bivalvo, ni el paradero de la cría robada. Las mariscadoras están convencidas de que se utilizaron para sembrarlas en otras rías.
La cofradía pidió a la Xunta autorización para trasladar la batea más cerca de tierra, a fin de poder vigilarla, pero de momento no obtuvo una respuesta favorable.
La capacidad de engorde de esta batea sería suficiente para repoblar toda la ría, tanto para el marisqueo a pie como a flote. Solo falta que las diferentes cofradías y cooperativas se pongan de acuerdo.
El biólogo del pósito moañés, por otra parte, realizó ayer unos veinte muestreos en el caladero de marisqueo a flote de Tirán. El resultado fue desalentador. «Hay muy poca almeja, tanto grande como cría», aseguró. Su conclusión coincide con la de los marineros, muy preocupados con la escasez de bivalvo en la ría.
reportaje regeneración de la playa