Cinco estudiantes cuentan sus experiencias y distintas formas de vivir un año académico
02 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En un piso compartido, en casa con sus padres, en una pensión reconvertida en residencia, en otra pública o en una privada. Estas son las opciones que, para plantarle cara a su vida universitaria, disponen los más de 5.000 estudiantes que este curso se estima que han llegado de fuera, la mitad de los 10.000 matriculados en el campus. Las hay más baratas o más caras, pero en lo que sí coinciden es en que reactivan el mercado inmobiliario, especialmente en el caso de los pisos, dado que las plazas de las residencias son muy limitadas, ya sea en la pública del campus o en la media docena de privadas distribuidas a lo largo de la ciudad.
Antonio González, de la inmobiliaria GVega, señala que el alquiler a estudiantes es un gran negocio, aunque reconoce que ha descendido. «De un tiempo a esta parte la gente se busca la vida alquilando ellos mismos por habitaciones, en algún caso sin contrato de por medio», confiesa el gerente. Añade que Bolonia también afectó a la búsqueda de pisos. «En julio coincidieron los que aún estaban de exámenes y permanecían en sus pisos alquilados con los que buscaban nueva vivienda para comenzar el curso».
Por su parte, Alicia Waidler, de la inmobiliaria Nuevos Rumbos Propiedades, asegura que han de adaptarse al mercado que mejor funcione, y este es uno de ellos. «Muchos propietarios no tienen tiempo para enseñar sus pisos, es agotador para ellos así que acuden a nosotros. En nuestro caso nos quedamos con un mes de comisión», explica y reconoce que también tienen clientes fijos que acuden cada vez que el piso queda vacío.
Para este curso, la residencia del campus (O Rosal) tiene el aforo completo. En total son 218 estudiantes, con una media de edad que ronda los 20 años. De ellos, 96 proceden de la provincia de A Coruña, 49 de Ourense, 34 de Lugo y 26 de Pontevedra. Este año O Rosal cuenta con tres alumnos extranjeros. Vienen de Colombia, Ecuador y Argentina y compartirán residencia, campus y vivencias con estudiantes que también proceden de Madrid o Barcelona, entre otros.