El incendio no fue provocado

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO /LA VOZ

VIGO

La empresa iba a vender parte de la maquinaria vieja y la nueva era para Salvaterra

28 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las primeras hipótesis de la investigación sobre el origen del incendio que arrasó la nave de Frigoríficos Berbés el pasado lunes apuntan a un cortocircuito. La complejidad del sistema eléctrico para alimentar las máquinas apuntalan esta hipótesis, aunque en la zona del origen no se estaba utilizando electricidad en ese momento, al parecer. No obstante, sí se estaban revisando utillajes en otra zona de la nave lo que pudo originar el problema eléctrico y la chispa que encendió el fuego que sorprendió a una decena de empleados.

Las llamas no supusieron ningún daño personal pero calcinaron una gran cantidad de maquinaria, parte de la cual era nueva e iba a ser trasladada a la sede de la empresa de congelados Berbescon ubicada en Salvaterra de Miño. Otra parte del utillaje iba a ser vendido.

Las pérdidas en bienes muebles e inmuebles son millonarias ya que entre las máquinas que han quedado inservibles se encuentra un túnel de congelación, un equipo para glasear hielo sobre el pescado y otro utillaje para procesar la materia prima.

El Cuerpo Nacional de Policía prosigue con sus análisis para averiguar el origen y el desarrollo del incendio que carbonizó buena parte de las instalaciones. Los miembros de la policía científica estuvieron peinando durante la tarde del lunes la nave siniestrada, a la vez que los bomberos permanecían en ella vigilantes y refrescaba la zona para evitar que algún rescoldo reavivase las llamas.

En la zona portuaria se ha barajado con la posibilidad de que las filtraciones de agua debidas al temporal de agosto hubiesen producido problemas en las conducciones eléctricas de un edificio con muchos lustros. La empresa Frigoríficos Berbés nació en el año 1964 y la actual concesión del puerto de Vigo es del año 1978. No caduca hasta el año 2018. El frigorífico ocupa una superficie de 3.330 metros cuadrados entre las calles Jacinto Benavente y la avenida de Beiramar. El plan urbanístico de Vigo contempla que en el solar se construya en el futuro una zona ajardinada.

Mientras los peritos se disponen a evaluar pormenorizadamente los daños del incendio ocurrido el pasado lunes, la Policía Local procedió ayer a acordonar la acera de la calle Jacinto Benavente, para evitar el transito de peatones en una zona con riesgo de que se produjesen desprendimientos. Toda la zona superior de la nave frigorífica está destrozada y las llamas han hecho jirones la cubierta. Algunos trozos penden como espadas desde la altura. Lo más probable es que, si se produce algún desprendimiento, sea hacia el interior de la nave. Para evitar el riesgo de que caigan trozos al exterior, la Policía Local también ha atado con cintas los marcos de aluminio de las ventanas para evitar que alguna pieza pudiese precipitarse desde quince metros de altura hasta la calle. También en la mediana del edificio han aparecido desconchones por algunos desprendimientos y pueden verse los restos del agua de color óxido que salía del piso superior mientras los bomberos inundaban la planta.

Reapertura al tráfico

Ayer la zona portuaria regresó a la normalidad. No había ningún hueco libre para estacionar. La calle Jacinto Benavente volvió a reabrirse al tráfico rodado que estuvo interrumpido durante toda la jornada del lunes porque había sido acotado un tramo para que los bomberos pudieran extinguir el fuego y refrigerar la zona.