21 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
No son pocos los vigueses que se tomaron el diluvio de la noche del 21 de agosto como un castigo divino. En época de penurias y vacas flacas, las inundaciones de aquel domingo vinieron a suponer más gastos. Por eso es tan importante que se indemnice en tiempo y forma a quienes, por lo que fuera, pensaron que llovía sobre mojado en sus vidas.