El estreno de Fabián Orellana era la principal atracción de la cita copera celeste. El chileno solo había jugado hasta ayer con su selección, y quedaba por ver cómo se desenvolvía en su nuevo equipo.
La adaptación fue rápida. Paco Herrera le dio libertad de movimientos aunque con tendencia a caer a la banda izquierda. En su presentación había señalado que le gusta, sobre todo, dar pases a sus compañeros aprovechando su juego entre líneas. Pronto puso ejemplos de esa capacidad. Primero una asistencia a Toni en la que el coruñés no acertó en el remate. Después partió de sus botas la mejor ocasión viguesa del primer tiempo. Un centro que Catalá cabeceó contra el travesaño de la portería canaria. Se mostró en todo momento, y dejó ver que va a ser un futbolista importante en el conjunto vigués en esta temporada.
Su momento cumbre lo vivió en la segunda mitad. Una gran acción personal terminó dejándole en una posición inmejorable ante Barbosa. El guardameta aguantó, y el atacante buscó una vaselina inverosímil con la pierna derecha para batirlo. El balón volvió a encontrar el larguero pero la exquisitez consiguió ganarse por entero a la afición celeste. Acto seguido el entrenador céltico decidió sustituirlo tras 78 minutos de partido. La proximidad de la cita con el Elche obligaba, La grada le dedicó una sonora ovación que dejaba bien clara su satisfacción por el debut de su nueva estrella en Balaídos.
Olvidar a Trashorras
Que el Celta haya fichado a este pelotero no significa que se convierta en el recambio natural de Trashorras. El cuadro vigués ahora juega a otra cosa. No tiene al jugador obsesionado con el pase perfecto, pero dispone de un montón de piezas que le permiten desenvolverse con mucha facilidad en la frontal del área. Los partidos atascados como este tendrán que resolverlos otro tipo de futbolistas, más del corte de Orellana que de Trashorras. Mucho más sacrificio, menos calidad quizás, pero al final los resultados dirán si esto sirve para que el Celta encuentre el camino correcto.
La falta de gol
Una de las cuestiones que Orellana ha comentado que quiere mejorar para esta campaña es su capacidad goleadora. Con el Granada hizo ocho tantos en la pasada campaña, de ahí que el chileno crea que debe mejorar ese registro en esta Liga. El Celta necesita gol, y como se vio el pasado año no solo David Rodríguez y De Lucas pueden ponerlos si quieren cumplir con el objetivo que se han marcado.
Paco Herrera también comprobó que la primera versión de ayer de su equipo tenía mucho toque pero le faltaba definición. Para solucionarlo dio entrada a Aspas, De Lucas y David Rodríguez. Este último también encontró el poste, y tras tres palos nada pudo evitar que se llegase a la prórroga.