Una cita pendiente con el Museo de RandeUn precedente en «Arde o mar»

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO

Las propuestas para explotar la batalla de 1702, la historia más internacional de la ciudad, no prosperan

02 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Sostiene el arqueólogo Javier Luaces que un museo, para que funcione, debe tener contenidos y ser innovador en sus recursos, al tiempo que divertido. La premisa principal se cumple sobradamente en Vigo si hubiese voluntad política para acometer el Museo de la Batalla de Rande. El material arqueológico está en el fondo de la ría, «muy bien conservado», esperando a que se le pueda dar el uso conveniente. La historia es inmejorable ya que concentra legendarios tesoros, un combate entre navíos del siglo XVIII y un sinfín de intentos de búsqueda de aquellos doblones perdidos.

Así que el Museo de Rande solo espera a que algún político se decida a construir en Vigo un museo atractivo, que sea valorado por locales y foráneos. La idea tiene una gran ventaja. Julio Verne se encargó de difundir sus contenidos hace más de 150 años, cuando publicó 20.000 leguas de viaje submarino.

El proyecto ya existe

Tampoco sería necesario construir un nuevo contenedor sino darle sentido y buen uso a los que no despiertan interés en la actualidad, como es el caso del Verbum o el Museo do Mar de Galicia. Uno, propiedad del Concello de Vigo y el otro, de la Consellería de Cultura.

Los arqueólogos Javier Luaces y Cristina Toscano diseñaron y registraron ya hace algún tiempo un proyecto titulado Museo parque temático Rande. Los tesoros perdidos. Centro de investigación arqueológica subacuática de Galicia, en el que se propone, entre otras muchas ideas, la posibilidad de extraer un galeón y exhibirlo en un gran acuario, en vez de someterlo a los laboriosos procesos de secado. Incluso podría ir más allá y exponer material arqueológico subacuático de toda Galicia.

En la actualidad, el Museo do Mar de Galicia almacena material rescatado en diferentes pecios repartidos por toda la comunidad.

Antes del inicio de la crisis económica actual, la Confederación de Empresarios de Pontevedra mostró su apoyo a un proyecto similar, e incluso encargó su desarrollo a Javier Luaces. Se le sumó también la Cámara de Comercio, por lo que ambos organismos podrían, a través de la Fundación Pro Vigo, trasladar el debate a los ámbitos políticos.

Y mientras nadie se mueve en Vigo, en Redondela han tomado la delantera y quieren ser sede del museo. La idea partió de la Asociación Cultural de Rande, que encontró colaboración en la anterior corporación.

El momento de mayor esplendor del Museo do Mar de Galicia se produjo en el año 2002, cuando se abrió el museo para conmemorar el tricentenario de la Batalla de Rande. Para la ocasión se organizó una exposición sobre la batalla y los diferentes rescates llevados a cabo en la ría a lo largo de tres siglos. Rande, arde o mar obtuvo un gran éxito entre los vigueses, que acudieron en masa al museo de Alcabre. Aquella experiencia debería ser tenida en cuenta para cuando alguien se decida a afrontar la realización del Museo de Rande. Naturalmente, la parte lúdica debería añadirse a la oferta del ente con el fin de asegurar la atención de todo tipo de públicos. No supondría renunciar a la parte didáctica.

SUBACUÁTICO. En la ciudad china de Yangjiang construyeron un estanque inmenso para exhibir en su interior los restos del Nanhai I, un barco del siglo XIII. El rescate del barco por completo y de gran escala ha sentado un ejemplo sin precedentes en la arqueología mundial.

EN LA FÁBRICA DEL ALEMÁN. Los vecinos de Rande han propuesto que el museo de la batalla se ubique en las ruinas de la conocida como Fábrica del Alemán, en su propia parroquia. La anterior corporación del Concello de Redondela había solicitado a Europa una subvención de 1,2 millones de euros. foto xoán carlos gil

CENTRO DE ARQUEOLOGÍA. La exposición Rande, arde o mar inauguró el Museo do Mar en el 2002, con motivo del tricentenario de la batalla de Rande. La Xunta apostó después por crear el Centro de Arqueología Subacuática en la finca Zulueta. foto óscar vázquez