Redondela arde con el carnaval

Luis Carlos Llera Llorente
Luis carlos Llera REDONDELA / LA VOZ

VIGO

Diez mil personas beben y bailan al ritmo de los disc jockeys en una fiesta que emula a la de Notting Hill

21 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Redondela ardió ayer. Las llamaradas las ponían los DJ que se sucedían, en una larga demostración de habilidades, sobre los platos en un escenario gigante colocado al efecto por los técnicos de Sound House. La alameda retumbaba con los graves, capaces de ahuyentar a la fauna de todo un bosque, y hacer que los cuerpos se moviesen como serpientes.

Hacía mucho calor y las cervezas y cubalitros corrían por el jardín donde se buscaba la sombra de los árboles. Según los organizadores, unas diez mil personas se dieron cita en el carnaval redondelano, que no tiene nada que envidiar al de Notting Hill. A las tres de la tarde ya había algunos que hacían el loco dando balonazos por la calle, cuando todavía no se había cortado el tráfico y circulaban los coches. Por suerte no provocaron ningún accidente. Por si acaso, la policía patrullaba atenta a los incidentes.

Desde Málaga

La fiesta, que fue iniciativa de nueve establecimientos locales, ha celebrado su XIV edición y hasta ella se desplazaron turistas procedentes de Vigo y Pontevedra fundamentalmente. Entre los visitantes se encontraban también corsarias como Lina Torres y María del Mar Ramos, malagueñas que acudieron disfrazadas con Manuel García y Antonio Calvente, trabajadores de las obras del AVE.

«¡Tira el ancla!», gritaba un falso marinero a sus compañeros embarcados en el barco a Venus, el nombre de la cafetería en la que la comparsa disfrutaba de una comida familiar.

En el Meixón Frío, las peluqueras de Begoña Villaverde hacían de indias al ritmo de las canciones infantiles y, a pocos metros, Mamá Pitufa y su hijo pitufín esperaban que se abriese la zona de hinchables de la plaza de la Torre donde los más pequeños podían jugar con sus trajes de bailarina o del Zorro.

En el café de Pili se reunía la familia Picapiedra y a su lado una joven con camiseta hawaiana imitaba el inconfundible acento de Vilma llamando a Pedro. Un auténtico día Yabadabadoo.