Hay quien se ofrece a llevar una vela de su propia estatura
06 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Será más grande o más pequeña pero la inmensa mayoría de las miles de personas que harán mañana el recorrido de la procesión del Cristo de la Victoria portarán sus velas por las calles de Vigo. Muchas las habrán comprado en un pequeño puesto que ha montado estos días en el atrio de la colegiata la vendedora Rosa Pérez, de 60 años (prefiere ocultar su nombre, pues no desea mayor protagonismo). Pero lleva treinta años vendiéndolas. Al preguntarle si en su puesto no hay más cera que la que arde, esboza una sonrisa, para apostillar: «Además, arden bien, no se apagan durante la procesión, ni levantan humo». Mantiene los precios, que oscilan desde 1 euro hasta los 7, las más grandes.
Sobre la incidencia de la crisis económica, señala que «la gente compra más velas, pero más pequeñas». Aunque el tamaño no tenga nada que ver con la fe, cuenta que hay devotos que ofrecen portar velas tan altas como su propia estatura, aunque esas solo las trae por encargo. La mayor que tiene alcanza 1,90 metros. También dispone de algunas pequeñas con forma de escultura de algunos santos. Pero no se decide por uno en concreto, tras preguntarle a cuál nos recomendaría para ponerle una buena vela.
Asegura que nadie las lleva para tener en casa, aunque alguna vez falle Fenosa. «Las compran por un sentimiento religioso, pero el 90% son mujeres», afirma. Espera vender unas 2.000 mañana, coincidiendo con esta procesión. «Viene mucha gente al Cristo de la Victoria, incluso de fuera de Galicia», señala. Ella también acudirá a la Fiesta de San Roque. «Por muchas que venda, nunca me he quedado a dos velas», dice sonriendo.
reportaje aprovisionamiento para la procesión