«Nunca estoy decepcionado porque no espero nada de nadie»

X.R. CASTRO MELGAÇO / LA VOZ

VIGO

Roberto Lago alude a una decisión del Celta para quedarse y pasar página

29 jul 2011 . Actualizado a las 18:17 h.

Roberto Lago no quiere hacer ruido. Pretende pasar página después de frustrarse su salida al Granada, pero dejando algún recado: «Yo nunca estoy decepcionando porque no me espero nada de nadie». El lateral repitió constantemente que la decisión final era del club, y que a ellos le correspondía valorar la decisión. Por el momento su cabeza y su futuro está en Vigo, pero todavía queda un mes para que pueda darse algún movimiento del que sea protagonista.

Lago apuntó a la dirección del Celta en todo momento: «Es una decisión del club y ya está, no voy a entrar a comentar nada, siempre he dicho que estoy bien aquí y quien acepta o rechaza las ofertas es el club», comentó en su primera comparecencia después del culebrón de los últimos días.

A nivel de trabajo y en los amistosos, en absoluto le ha afectado la situación de interinidad en la que se encuentra inmerso, pero su rictus del día de ayer no era el habitual. Tocado, muy serio y por momentos cortante. Sin embargo rompió el manual en una ocasión: «Yo nunca estoy decepcionando porque no me espero nada de nadie. La verdad es que estoy tranquilo y feliz en el Celta, que es el equipo en donde me he criado y el equipo en donde quiero jugar».

Todo apuntaba que el vigués cambiaría de aires después de los acontecimientos del fin de semana pasado, pero él dijo estar al margen de todo: «Nunca me ví ni dentro ni fuera. Nunca me plantee nada, me dediqué a entrenar, jugar y a intentar hacerlo lo mejor posible. También mantener la buena actitud con mis compañeros y el cuerpo técnico, que siempre me han apoyado y quiero hacer un buen año con ellos». Piensa que es fuerte en el aspecto mental y que llevó la situación con naturalidad. «Habrá gente que sea más débil mentalmente y otra más fuerte a la que le afecten más los problemas. Yo lo he llevado muy bien, intento pasar un poco desapercibido de lo se comenta para que no me afecte».

Roberto Lago no quiso desvelar nada de la conversación que mantuvo con Carlos Mouriño el martes por la noche en la que el presidente le comunicó que las negociaciones quedaban rotas y que salvo que llegase una oferta mareante se quedaba en Vigo.

Preguntado por el futuro, tiró por la tangente. «Ponerse a punto para cuando llegue el primer día. Quiero dejar claro que estoy contento aquí y si alguien debe hablar es el club en este caso. Si llega otra oferta es el club el que debe de valorarla».

Por el momento no hay nada en el horizonte que le perturbe «pero en esto del fútbol nunca sabes lo que puede pasar». Queda un mes y nadie puede descartar una sorpresa. Ni el propio Roberto Lago.