La promotora lleva diez meses a la espera de poder demoler el asilo

María Jesús Fuente Decimavilla
maría Jesús Fuente VIGO / LA VOZ

VIGO

El derribo del centro de Pi y Margall requiere permiso de Concello y Xunta

11 jul 2011 . Actualizado a las 20:22 h.

El derribo del asilo, que se presumía un mero trámite, acumula diez meses de espera por falta de licencia municipal. El inicio de las obras se va posponiendo día a día y la última previsión de los promotores, que pasaba por comenzar este año el proyecto de urbanización del Barrio del Cura, parece cada vez más ciencia ficción.

Ni la revitalización del Casco Vello, ni la transformación de inmuebles en ruinas por modernos apartamentos se ha conseguido hasta ahora, pese a ser su objetivo. Desde su compra hace ocho años por la promotora del exjugador céltico, Valery Karpin, lo único que ha reportado el viejo asilo de Pi y Margall a la ciudad son problemas.

Al mismo ritmo que ha sido pasto de las llamas, el edificio lo ha sido también de los escombros a la espera de recibir el visto bueno de las administraciones.

En septiembre del 2005 el propio Karpin cerró un pacto con la entonces alcaldesa, Corina Porro, para el desarrollo del Barrio del Cura. Posteriormente, en el 2010, Abel Caballero, anunció en un multitudinario acto del Club Financiero que daría la máxima prioridad a lo que calificó como «un proyecto excepcional».

Un informe de la Gerencia de Urbanismo determinó hace un par de meses que es posible demoler ya los 22 primeros edificios de la zona correspondientes a una primera fase, entre los que se incluye el asilo.

Sin embargo, el equipo jurídico del Concello recomendó que el proyecto cuente con el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, donde en la actualidad pasa por los trámites correspondientes.

Sobre el proyecto de urbanización, la concejala de Urbanismo, Carmela Silva, dio a entender recientemente que si los promotores ya no ejecutan el túnel previsto en un principio, tendrán que ofrecer a cambio otra contraprestación, algo que se intenta negociar.

Cuarenta familias

Cerca de cuarenta familias esperan a que se resuelvan todos los problemas para ser realojadas en las nuevas viviendas y poder abandonar las actuales, la mayoría en pésimas condiciones. También aguarda el desbloqueo del proyecto de demolición el Obispado de Tui-Vigo para poder trasladar a Navia las piedras de la fachada de la iglesia del asilo, protegida por Patrimonio y donada por la promotora.

Otra institución en lista de espera es la Universidad de Vigo. En este caso está previsto cederle piedras para un proyecto de investigación sobre técnicas de limpieza del granito. La actuación, que cuenta con fondos del Ministerio de Ciencia y Tecnología, tiene un plazo de ejecución de tres años.