Urbanismo tirará edificaciones en mal estado en el Casco Vello

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

Carmela Silva revisará personalmente todos los inmuebles afectados

02 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Gerencia municipal de Urbanismo ha decidido sanear el barrio histórico y eliminar aquellas partes de las edificaciones que ofrecen riesgo para los vecinos. Esta campaña dio comienzo ayer con el inicio de la demolición de una amplia galería del número 9 de la calle Eduardo Chao, en la que empezaron a trabajar varios operarios a media mañana.

La concejala de Urbanismo, Carmela Silva, enmarcó esta actuación en otro operativo más amplio que se ejecutará a partir de ahora. En concreto, señaló que «existen al menos siete u ocho edificaciones en el Casco Vello con alguna parte en muy mal estado y riesgo evidente de desprendimiento», por lo que su departamento intervendrá de inmediato.

Caso a caso

Carmela Silva adelantó que la próxima semana tiene intención de revisar de manera directa la relación de inmuebles afectados «para tomar decisiones de forma inmediata», aunque no comprometió plazos concretos. Estos dependerán de la situación de cada edificio y del riesgo que supongan para los ciudadanos.

Obviamente, la intención municipal es que sus propietarios se hagan cargo de los correspondientes derribos cuando estos sean necesarios, como también se hizo con la galería de Eduardo Chao que ayer supuso la puesta en marcha del operativo. Sin embargo, en este caso la promotora no ha dado cumplimiento a las instrucciones de la Gerencia de Urbanismo, por lo que la Administración ha actuado de manera subsidiaria. A partir de ahora reclamará el coste de los trabajos a sus propietarios.

En Eduardo Chao el coste es relativamente modesto, unos 5.000 euros aproximadamente, y los trabajos se alargarán durante tres días. Se empleará tanto tiempo ya que los obreros deben realizar su tarea manualmente por seguridad.

Problemas económicos

Urbanismo tramita el derribo que ayer empezó a ejecutarse desde el pasado mes de diciembre. En estos meses la Gerencia intentó, sin éxito alguno, que la propiedad realizara los trabajos. La concejala Silva relaciona esta inacción con el hecho de que la promotora se encuentra en concurso de acreedores.

«Quiero enviar a los ciudadanos el mensaje de que la seguridad está garantizada y que el Concello dará respuesta aunque no nos corresponda hacerlo». No obstante, la situación del edificio afectado es de completa legalidad: en su día solicitó una licencia para rehabilitarlo que le fue concedida. Sin embargo, debido a la crisis económica y al parón de la construcción los trabajos para transformar el inmueble no han dado comienzo.

«Que los vecinos sepan que no permitiremos riesgos para las personas y de hecho el sábado estuvieron aquí los bomberos por existir riesgo de desprendimiento. Tenemos que ser rápidos en la respuesta una vez constatado que la promotora no respondía a nuestros requerimientos. Especialmente cuando en los últimos meses el deterioro del edificio era cada vez mayor», concluyó la responsable del Urbanismo vigués.