Heraclio Botana fue tiroteado tras ser acusado de urdir un siniestro
25 may 2011 . Actualizado a las 11:42 h.Las tensiones sindicales que vivía la ciudad de Vigo a comienzos del siglo XX, alcanzaron el punto de ignición el 15 de mayo de 1909 en una vivienda que se construía en la calle de Colón. Las llamas se apoderaron sorpresivamente del edificio que levantaba el contratista Antonio González Romero para el político y ex director de Correos, Álvaro López Mora y, en menos de una hora, caían las tres construcciones afectadas.
Cuando todavía los bomberos, comandados por Suárez y Cardalda, trataban de apagar los últimos rescoldos del siniestro, el alcalde Ricardo Senra apuntaba hacia la Federación de Trabajadores como promotores del incendio. «Lo que no se puede hacer es confabularse en la sombre. Cuando la semilla que se siembra es mala, el fruto es funesto ¡Y ya visteis cual fue el de ciertas infames predicaciones!», decía el alcalde en plena sesión de la corporación, horas después de producirse el gigantesco incendio.
No hacía demasiado tiempo que el sector de la construcción había vivido una huelga promocionada por los socialistas, que en Vigo tenían como presidente a Heraclio Botana. Además, el contratista Antonio González Romero jamás daba empleo a ningún militante socialista. Todo ello, unido a la rapidez de las llamas en el incendio, ponía en el punto de mira a Botana y a los asociados a la Federación de Trabajadores.
Al mismo tiempo que se iniciaba la campaña de acoso a los socialistas vigueses, se abría una suscripción popular para ayudar a que los cincuenta carpinteros que trabajaban en la obra pudieran adquirir herramientas, ya que las suyas fueron engullidas por las llamas. Entonces, los artesanos aportaban su instrumental a las obras.
eran otros tiempos mayo 1909