El Celta recibe al Rayo con la idea de acabar con su pésima racha en casa
15 may 2011 . Actualizado a las 17:00 h.El partido que estaba apuntado en rojo en el calendario como el más importante para decidir el ascenso directo del Celta se ha quedado descafeinado en apenas dos meses. El Rayo Vallecano llega a Balaídos con diez puntos de ventaja sobre los celestes y virtualmente ascendido, mientras que los vigueses todavía no tienen ni siquiera asegurado el play off.
Ya no tiene sentido lamentarse sobre el partido que podría haber sido y no va a ser. La realidad hay que afrontarla como viene, y ambos equipos tienen importantes alicientes que les invite a buscar los tres puntos en juego.
Para el equipo de Paco Herrera hay un objetivo por encima de cualquier otro: enterrar el miedo escénico a jugar en Balaídos, donde solo han sumado un punto en los últimos seis encuentros. La última derrota, el pasado sábado, fue la más dolorosa de todas, pues el Girona se fue con una goleada de escándalo (0-4). La imagen del equipo cuando juega fuera a cuando vuelve a casa es radicalmente diferente, algo que solo se puede entender desde un punto de vista psicológico.
El técnico cambió de sistema de juego en Salamanca, al utilizar una defensa de tres centrales y dos carrileros, y visto el resultado que dio en El Helmántico repetirá hoy en Balaídos con la idea de que el equipo se sienta más seguro en el terreno de juego. Si da resultado hay que tenerlo en cuenta como un giro definitivo pensando ya en el play off.
Asegurar la clasificación para las eliminatorias por el ascenso es otra de las metas en el partido de hoy. Es casi imposible que sea matemática ni siquiera en caso de ganar hoy al Rayo, ya que tendrían que pinchar el Girona, el Xerez, el Recreativo, el Alcorcón y el Cartagena, algo que no parece probable. Pero sí podría ser virtual ya que serían ocho puntos de ventaja con nueve por jugar.
El Rayo Vallecano llega con el ascenso virtual también en el bolsillo, aunque parece que le ha entrado una especie de ansiedad que le ha llevado a perder sus dos últimos compromisos. Si pinchan en Balaídos pueden ver como el Elche o el Granada se le acercan a una inquietante distancia de seis puntos.