Paco Herrera contó ayer con la plantilla al completo sobre el césped de las instalaciones de A Madroa donde el equipo regresó a los entrenamientos tras dos días de descanso. Incluso el meta Falcón, que es baja hasta final de temporada, se ejercitó con el grupo y participó en los ejercicios con balón, aunque sin hacer de portero por culpa del dedo de la mano fracturado.
Borja Oubiña, que ya había recibido el alta médica el viernes, Sergio Ortega y Roberto Lago, se entrenaron al mismo ritmo que sus compañeros.
En principio Herrera podría contar con todos los jugadores a su disposición, salvo Falcón, por primera vez en muchas semanas, aunque en algunos casos habrá que ver como evolucionan a lo largo de la semana.
En esta situación se encuentra Roberto Lago, que todavía acusa algunas molestias en el hombro que se dañó en Albacete. «Me he encontrado bastante bien, esperemos que esta semana pueda estar en condiciones. Tengo algo de dolor, pero según me dicen los médicos y los fisios es algo normal con lo que tengo que convivir durante algunas semanas con ello», señaló.
Ya la semana pasada pensaba que podría viajar a Las Palmas, pero finalmente no se encontró en condiciones, por lo que el lateral no quiere aventurarse: «No quiero decir nada porque la semana pasada también pensé que iba a poder jugar y al final no pudo ser. Mejoro con los días, a ver como llegamos al fin de semana».
Tampoco cree que sea una medida acertada reservarse pensando en el play off, porque es opinión de Lago «matemáticamente no está nada hecho y no podemos desechar ninguna posibilidad, además que también está en juego el tercer puesto, por lo que no creo que debamos reservar nada», añadió.
En los últimos compromisos Paco Herrera ha tenido que recurrir a jugadores del filial para completar la convocatoria. De cara al encuentro del próximo sábado ante el Girona podría tener que realizar hasta tres descartes de la primera plantilla.
Es una buena noticia pensando en la casi segura promoción, que el técnico vaya recuperando a todos sus efectivos, aunque todavía queda un mes por delante y hay que tocar madera.