La plantilla del Nigrán, de la Regional Preferente grupo sur, lleva hasta cinco meses sin cobrar. Los jugadores ya dijeron que estaban dispuestos a finalizar la temporada a pesar de la situación y de que el presidente dejó la puerta abierta a la desaparición. Pero ellos quieren pelear por el ascenso hasta el final.
Para llamar la atención sobre su situación ayer protagonizaron una sentada de treinta segundos sobre el césped de A Lomba, en Vilagarcía, cuando el árbitro señaló el inicio del encuentro que les enfrentaba al Arousa. Una semana antes ya habían salido con unas camisetas en su campo de Condomínguez.
Los desplazamientos los hacen los vehículos particulares de los que están menos necesitados. El final de la historia no se conoce, pero de momento el equipo mantiene sus esperanzas de ascenso a Tercera División, a pesar del empate de ayer (1-1) que les deja a cinco puntos del segundo clasificado, el Xuventú de Sanxenxo, que esta semana visitará Condomínguez para un duelo que se presenta decisiva de cara a las aspiraciones de los de Nigrán. Faltan tres jornadas para el final del campeonato y todo es posible.