20 abr 2011 . Actualizado a las 11:21 h.
Hay muchas esperanzas depositadas en el nuevo lanzamiento mundial que el grupo PSA ha adjudicado a su planta en Vigo. No es para menos, miles de puestos de trabajo, directos e indirectos, dependen de la buena marcha del proyecto. Se trata de un nuevo concepto de vehículos de bajo coste que no son ajenos a la transformación que vive el sector de la automoción. Por lo menos se van dando pasos en vez de mantenerse quieto en una inercia realmente mala. Estamos ante la esperanza de un nuevo ciclo que deja atrás el bache económico y que sirva para apuntalar a Citroën como el gran pulmón industrial de Galicia.